Aumento de pateras sobrecargadas pone en riesgo a migrantes subsaharianos en Baleares.
PALMA, 29 de marzo.
Las condiciones para los migrantes subsaharianos que intentan alcanzar Baleares se han vuelto más peligrosas. Las pateras en las que viajan están más sobrecargadas, lo que incrementa notablemente los riesgos durante su viaje desde las costas de Argelia, incluyendo un mayor riesgo de quedarse sin combustible y acabar a la deriva.
Esta situación ha sido revelada por el informe titulado 'Llegadas a las Baleares por vía marítima irregular 2025', elaborado por el Observatorio de las Migraciones en el Mediterráneo (Omimed) de la Universitat de les Illes Balears (UIB).
Firmado por Margalida Capellà y Tomeu Mesquida, este informe ofrece un análisis exhaustivo, respaldado por datos oficiales y pesquisas propias, sobre lo que representa el año más activo en términos de migración en la ruta argelina.
Los académicos apuntan que el número de personas que arribaron al archipiélago fue de 7.146 en 390 embarcaciones, una cifra que queda ligeramente por debajo de las 7.321 y 401 reportadas por el Ministerio del Interior. Esto sugiere que Baleares ha sido significativa como punto de entrada para la migración irregular, concentrando el 22% de las llegadas marítimas en toda España.
El incremento de llegadas también ha conllevado un aumento de los riesgos enfrentados por los migrantes, así como un aumento en los perfiles vulnerables.
El informe categoriza a los migrantes en tres grupos principales: magrebíes, subsaharianos y asiáticos, y señala que, en términos de embarcaciones, el 57,7% de las pateras que llegaron a las Baleares durante el año pasado transportaban a migrantes procedentes del Magreb. Sin embargo, al observar la procedencia total, los migrantes subsaharianos constituyen el 49,3%.
Los investigadores concluyen que, aunque hay más embarcaciones de magrebíes, las pateras subsaharianas suelen llevar un mayor número de personas; la media general es de 18,3 personas por embarcación, mientras que en las pateras de magrebíes la cifra baja a 15, y en las de subsaharianos se eleva a 23,2.
Este hallazgo se ve respaldado por el análisis de las embarcaciones mixtas, donde se observa que la presencia de migrantes subsaharianos incrementa la ocupación media a 25,3 personas.
UN AUMENTO DEL RIESGO
La sobredimensión de las pateras con migrantes subsaharianos no solo es un dato curioso desde un punto de vista estadístico, sino que también representa un factor de riesgo considerable. A pesar de que estas embarcaciones están igualmente mal equipadas que las de los magrebíes, el peso adicional representa un desafío significativo.
Cargar más personas en un espacio ya reducido provoca problemas de estabilidad y de navegación, advierten los autores, así como una mayor demanda de combustible, lo que a su vez incrementa las posibilidades de que la embarcación se quede a la deriva y la hace más susceptible a condiciones meteorológicas adversas.
El hecho de que las pateras de los subsaharianos lleven más personas también complica las operaciones de rescate, dado que son más propensas a sufrir desequilibrios, y cualquier movimiento brusco podría resultar en situaciones de peligro o incluso vuelcos.
Al buscar una explicación para este fenómeno, los investigadores sugieren que puede estar vinculado a la menor capacidad económica de los migrantes subsaharianos, lo que limita su capacidad para pagar por asientos o compartir gastos en el viaje.
PERFILES VULNERABLES ADICIONALES
Si bien no se dispone de gran cantidad de información sobre los grupos que migran a través de la ruta argelina, sí se ha podido determinar que no se trata únicamente de hombres jóvenes. Durante el último año, también arribaron menores y mujeres, quienes enfrentan necesidades específicas y se hallan en situaciones de vulnerabilidad.
De acuerdo con datos proporcionados por la Dirección General de la Policía a través del Portal de Transparencia, en 2025 llegaron 614 menores (aproximadamente el 8% del total), de los cuales 497 viajaban sin un adulto. En cuanto a las mujeres, la Delegación del Gobierno estima que 637 han llegado en el mismo período, una cifra que, aunque representa el 8% del total, es el doble respecto a los años anteriores.
Entre 2024 y 2025, se informaron tres incidentes en los que mujeres menores fueron víctimas de agresiones sexuales durante su travesía, aunque la magnitud real de este problema no es conocida.
El hecho de que ellas representen un porcentaje menor en la migración podría exponerlas a riesgos específicos como la violencia de género. Por tal motivo, el Omimed ha instado a las autoridades a establecer un protocolo para identificar y asistir a las víctimas de violencia sexual sin importar su género o edad.
Dada la dificultad para investigar este tipo de delitos, el observario enfatiza la necesidad de proporcionar atención médica y psicosocial adecuada a todas las personas que denuncien haber sufrido tales agresiones, independientemente del estatus legal.
NAVES PERDIDAS Y DESAPARECIDOS
A pesar de que ni el Ministerio del Interior ni la Policía Nacional han publicado estadísticas completas sobre naufragios, muertes y desapariciones en la ruta migratoria entre Argelia y Baleares, los autores del informe han intentado reconstruir esta problemática a partir de información oficial y reportes de los medios de comunicación.
Por ejemplo, la Delegación del Gobierno ha registrado el descubrimiento de 63 cuerpos en el mar o en las costas del archipiélago solo en el último año. Sumando esto a las 1.037 víctimas contabilizadas por el colectivo Caminando Fronteras y las alrededor de 250 reportadas por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se puede intuir “una parte de la dura realidad” a la que se enfrentan estos migrantes.
Los investigadores sostienen que debido a la falta de registros oficiales, así como a las embarcaciones desaparecidas sin algún tipo de documentación, es evidente que “todas las cifras son necesariamente aproximaciones a la baja”.