• miércoles 1 de febrero del 2023

CAEB prevé un deterioro de la economía los próximos trimestres por el aumento de costes y factura de capital

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PALMA, 22 Dic.

La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha sosprechado un deterioro de la economía en los próximos trimestres, gracias a las "tensiones" que ha causado el encarecimiento de costes y el aumento de la factura de capital de familias y compañías.

Así lo explicó la entidad este jueves en publicación oficial, especificando además de esto que los costos en las Islas han seguido en alza a lo largo de estos días de octubre y noviembre, por el momento no solo en Baleares (7,3% y 6,3%, respectivamente), sino más bien asimismo a escala nacional (7,3% y 6,8%, respectivamente) y europea (11,5% y 11,1%, respectivamente).

Por tal fundamento, la Confederación ha predecido que "las tensiones que el encarecimiento de los costos finales ha causado desde principios de año y el aumento de la factura de capital de familias y compañías --consecuencia del desarrollo de subidas en los modelos de interés oficiales por la parte de las primordiales autoridades monetarias--, provocarán, indudablemente, un deterioro en la economía en los próximos trimestres".

CAEB ha anunciado este jueves el informe 'Evolución Económica' pertinente al último trimestre de 2022, que apunta que la economía balear experimentó un desarrollo real del diez,9% en ese periodo de tiempo.

Según han añadido, esta tasa recorta 3,2 puntos porcentuales la estimación del período de tres meses previo (14,1%), prácticamente 4 puntos en comparación con exactamente el mismo período de tres meses de 2021 (14,7%) y amplía por vez primera el diferencial que prosigue apartando Baleares de los escenarios de actividad prepandemia.

La economía balear se mimetiza, de esta forma, con la moderación de la actividad, que asimismo pusieron de manifiesto otras economías de referencia a lo largo del último trimestre, ha señalado CAEB.

Territorialmente, la inclinación a la desaceleración fué singularmente acusada en Ibiza y Formentera (13,2% en oposición al 21,2% del período de tres meses previo), una tónica que no ha impedido que la economía pitiusa haya continuado liderando, por quinto período de tres meses consecutivo, el desarrollo regional por enfrente de Menorca (11% en oposición al 14,2%) y Mallorca (diez,5% en oposición al 13,1%).

Con todo, pese a este mejor accionar, la economía pitiusa todavía es la mucho más distanciada de los escenarios de actividad prepandemia (-7,7%), precisamente sobre Mallorca (-7,1%) y, eminentemente, de Menorca (-5,7%).

Desde la óptica de la oferta, la economía balear ha moderado a lo largo del último trimestre la senda de desarrollo "debido eminentemente a los peligros que manan de un contexto en todo el mundo enormemente tensionado en varios mercados", han señalado desde la Confederación.

De hecho, han afirmado que a lo largo del último trimestre, el campo servicios registró un avance real del 11,8%, en oposición al 15,5% del período de tres meses previo, y ha aprovechado la primera temporada de verano sin limitaciones para impulsar la facturación sobre los escenarios pre-COVID.

Sin embargo, el ámbito de elevada inflación y de progresivo incremento de los costos financieros ha impedido que este buen accionar haya tenido una traducción semejante en concepto de rentabilidad.

No fué la situacion de la industria, que, según CAEB, consiguió ofrecer continuidad a la etapa de normalización más allá de que la tasa de desarrollo real se ha moderado hasta el 6,5%, "precisamente perjudicada por el estrangulamiento de las cadenas globales de recursos y el encarecimiento de los costos energéticos".

Al mismo tiempo, la construcción ha anotado en el último trimestre un aumento del 5,4% y confirmó haber acabado "de forma exitosa" la etapa de normalización de los escenarios pre-COVID, han añadido.

En sintonía con la moderación de la actividad, el empleo ha recortado asimismo el ritmo de creación de nuevos cargos laborales a lo largo del último trimestre (9,8% en oposición al 19,4%), más allá de que siguió exponiendo un mayor dinamismo que en el ámbito nacional.

De hecho, el total de trabajadores afiliados a la Seguridad Social alcanzó un nuevo máximo histórico a fines del mes de julio --encriptado en 608.132 trabajadores-- y se mantuvo, por cuarto período de tres meses consecutivo, sobre los escenarios anteriores a la pandemia ( 2,8%).

Como consecuencia de esto, el desempleo ha rebajado su incidencia hasta el 5,6% de la población activa (en oposición al 6,3% del segundo período de tres meses), un porcentaje que no solamente se mantuvo de nuevo bajo la media nacional, sino se ha erigido en la tasa de paro mucho más achicada de los últimos 16 años.

El conveniente cómputo laboral no fué bastante para mantener la senda de desarrollo del consumo privado, ya que este ha anotado un aumento real del 9,8%, precisamente distanciado del ritmo de adelanto del período de tres meses previo (13,0%).

Desde esta visión, el gasto de las familias sufrió "una espiral inflacionista sin precedentes", disparada hasta el diez,7% a lo largo del mes de agosto, "que no solo ha desgastado su poder de compra, sino ha acabado incidiendo asimismo en su propensión marginal al consumo".

Por su parte, el consumo de los no habitantes se volvió a situar bajo los escenarios prepandemia (-3%) pese a la progresiva restauración de los flujos de todo el mundo de visitantes.

En este contexto, la inversión ha adelantado entre los meses de julio y septiembre a un ritmo real del 7,3% y se ha postulado como el único ingrediente de la demanda que ha ampliado la aportación efectiva respecto del período de tres meses previo (6,9%).

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