Crónica Baleares.

Crónica Baleares.

Comienza la operación para rescatar el pecio de Ses Fontanelles.

Comienza la operación para rescatar el pecio de Ses Fontanelles.

El proyecto Arqueomallornauta ha anunciado el inicio de la última fase de excavaciones en el pecio de Ses Fontanelles, en Playa de Palma. Según la Universitat de les Illes Balears (UIB), se trata de un estudio arqueológico dirigido por el grupo de investigación Civitas de la UIB, con el objetivo de verificar el estado de conservación del barco que será extraído próximamente.

Durante el mes de abril, se llevará a cabo la excavación de la arquitectura naval del pecio del siglo IV d.C. al mismo tiempo que se realizarán las prospecciones en sus alrededores, considerado uno de los más importantes del Mediterráneo.

Tras la extracción del pecio, este será trasladado al castillo de Sant Carles, donde se construirá un estanco para su conservación y desalinización durante 18 meses. Este proceso estará abierto al público para su visita.

Desde el descubrimiento del barco, el grupo de investigación de la UIB ha estado analizando y contextualizando los datos obtenidos durante las excavaciones. Se espera que este estudio científico arroje nuevas conclusiones sobre la importancia del archipiélago balear en la conectividad mediterránea durante la época romana.

Además, el grupo Civitas se encargará de la difusión de los resultados y de la preparación de la futura exposición. Entre los materiales hallados se encuentran cerca de 300 ánforas usadas para el transporte de salsas de pescado fermentado, aceite, vino y mosto para conservar frutas.

Destaca la importancia histórica de las ánforas encontradas, muchas de las cuales tienen inscripciones pintadas ('tituli picti'), convirtiendo a Ses Fontanelles en una de las colecciones más grandes de 'tituli picti' en el Estado y en todo el mundo romano.

Entre las piezas arqueológicas halladas se encuentra un taladro de arco utilizado por el maestro de ribera para reparar la embarcación, así como dos zapatos (esparto y cuero), cordones y restos orgánicos diversos.

La arquitectura naval del barco hundido, de 12 metros de eslora y seis metros de manga, ha sorprendido a los investigadores por su excelente estado de conservación, especialmente las mamparas de madera y el pozo de sentina. El origen geográfico del barco, de la región de Cartagena, lo convierte en el primer pecio romano conocido con este cargamento naufragado en el Mediterráneo.

Además, se identificó un posible pecio tardopúnico con ánforas vinarias de Ibiza cerca de Ses Fontanelles. Sin embargo, el pecio enfrenta varias amenazas, como riesgo de destrucción por temporales o presión humana debido a su ubicación en una playa concurrida. Por ello, se está trabajando en su extracción para garantizar su conservación y futura exhibición en un museo.