Crónica Baleares.

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Comunidad exige a Cort responsabilidad por la tala de árboles en Calatrava.

Comunidad exige a Cort responsabilidad por la tala de árboles en Calatrava.

Un grupo de residentes y representantes de diversas organizaciones se reunieron este lunes en la plaza de Cort para exigir al Ayuntamiento de Palma que “asuma sus responsabilidades políticas y técnicas” tras la tala de los árboles bellasombra en el barrio de Calatrava, realizada el pasado jueves.

La presidenta de la asociación de vecinos de Calatrava, Edita Navarro, expresó cómo, a pesar de las inclemencias del tiempo, los vecinos decidieron hacer una protesta frente al Ayuntamiento para expresar su rechazo a la eliminación de estos árboles, que consideran vitales para el entorno del barrio.

El manifiesto leído en la concentración contaba con el respaldo de varias asociaciones, incluyendo AV Calatrava, AV Can Amunt, AV Banc de l'Oli - Plaça de la Mercè, y AV La Llotja, así como de la Federació de AV de Palma, entre otras entidades que también se hicieron eco de la indignación generalizada hacia esta acción.

Las organizaciones manifestaron su firme oposición a la tala, catalogando la acción como “injustificable” y “desproporcionada”, y lamentaron que se haya ejecutado de manera clandestina, lo que a su juicio podría interpretarse como un ataque a la comunidad local.

Estas entidades advirtieron sobre la “violencia extrema” que representa dicha tala para el patrimonio natural y cultural de Palma, señalando que está completamente desalineada con los valores democráticos y de respeto por el ambiente que deberían guiar la acción de las instituciones públicas.

Los árboles, señalaron, no eran simplemente parte del paisaje urbano, sino que formaban una pieza fundamental de la memoria colectiva y la calidad de vida de la zona y de la ciudad en general. Su eliminación ha causado un profundo malestar entre los ciudadanos, quienes perciben esta acción como un ataque directo a la herencia natural en un momento crítico para el medio ambiente.

Desde estas organizaciones, se argumentó que la forma en que se llevó a cabo esta tala revela un desapego por el patrimonio vivo y una falta de sensibilidad hacia las preocupaciones de la ciudadanía, lo cual puede erosionar la confianza en el Gobierno local.

En su comunicado, solicitaban al Ayuntamiento que actúe con rapidez para asumir las responsabilidades correspondientes, ofrecer explicaciones públicas y bien documentadas sobre la decisión tomada, y proponer medidas efectivas para mitigar el daño causado. A su vez, exhortaron a que se implementen preventivas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

Las asociaciones recalcaron su compromiso con la defensa del patrimonio natural y urbano, y destacaron que Palma no puede permitirse perder su legado natural ni las esperanzas de un futuro sostenible. Este temor se acentúa con la posibilidad de que en el espacio donde se encontraban los bellasombras se instalen terrazas comerciales.

Navarro, al ser cuestionada por la prensa, admitió que no tenía claridad sobre la situación, pero enfatizó la necesidad de entender las razones detrás de la tala de estos 17 árboles, que, según el análisis realizado, estaban en buenas condiciones. Este hecho ha llevado a la comunidad a formular conjeturas, especialmente porque esta plaza era la última en el casco antiguo sin ser ocupada por negocios.

En cuanto a la solicitud formal de acceso a los informes que supuestamente justificaban esta acción, Navarro reveló que, en una reunión previa con la concejala responsable, había propuesto métodos menos drásticos de intervención, pero se le aseguró que existían documentos que no le han sido mostrados.

La asociación, por su parte, ha persistido en demandar acceso a estos informes, los cuales, según Navarro, aún no han sido proporcionados. Aún a pesar de esto, han manifestado su intención de continuar con su movilización sin detallar cómo lo harán.

Finalmente, mencionó que cuando se intentó solicitar medidas cautelares para detener la tala, la juez decidió no concederlas argumentando que el Ayuntamiento había señalado riesgos de caída, aunque la plaza estaba cerrada al público en el momento de la actuación.

Por último, Navarro reiteró que el principal argumento presentado por el Ayuntamiento para justificar la tala fue una fotografía de un árbol que se cayó en agosto de 2024, lo que despertó más dudas, ya que el peligro parecía haber sido conocido con anterioridad. “Si esto resulta incomprensible”, concluyó, “es una clara muestra de la falta de transparencia en esta gestión”.