PALMA, 1 de septiembre. En un lamentable giro de acontecimientos en Manacor, un hombre español ha sido ingresado en prisión provisional tras ser detenido por la Policía Nacional. Se le acusa de haber sometido a su pareja a una serie de agresiones y vejámenes, que culminaron en un acto de encadenamiento, todo con la intención de forzarla a firmar la transferencia de un inmueble y un coche.
De acuerdo a un comunicado emitido por la Policía, el detenido condicionó la liberación de la mujer a la firma de un poder notarial que le permitiera apropiarse de sus bienes. Las graves acusaciones contra él incluyen delitos de malos tratos, extorsión y quebrantamiento de medidas de protección.
La situación se destapó cuando la víctima, cansada de los abusos de su expareja, decidió presentar una denuncia. En su relato, expuso un historial de malos tratos que experimentó durante su relación, lo que la llevó a poner fin a su vínculo tras soportar agresiones físicas y emocionales.
Según la denuncia, el hombre había mantenido a la mujer encerrada en su hogar, impidiéndole salir, y en un momento de desesperación, al intentar escapar, sufrió una agresión que incluyó el rapado forzado de su cabeza. Esto ocurrió en una vivienda ubicada en la Part Forana, donde también residía la madre del agresor.
La mujer afirmó que, en un acto de extrema coerción, fue atada con una cadena a la cama. Para liberarse, se vio obligada a establecer el poder notarial que le cedía su propiedad y el automóvil que poseía. Con la presión ejercida por su agresor, accedió a firmar dicho documento ante un notario, lo que finalmente le permitió escapar de la situación opresora.
Se supo que la víctima había optado por no denunciar en un principio debido al miedo a represalias por parte de su agresor y su familia, quienes incluso habían proferido amenazas en su contra. Sin embargo, finalmente halló la valentía para acudir a las autoridades, lo que llevó a la UFAM de la Policía Nacional en Manacor a iniciar una investigación exhaustiva.
Durante la indagación, los agentes descubrieron que el detenido mantenía un dispositivo de geolocalización relacionado con otra mujer en Mallorca, quien había alertado a la Guardia Civil sobre contactos no autorizados, contraviniendo así una orden de restricción previamente impuesta.
Al contar con información sobre el paradero del agresor en la región del Llevant de Mallorca, la policía lanzó una requisitoria en su contra. Fue finalmente apresado la madrugada del miércoles por agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana durante un control rutinario, momento en el cual también se confiscó su vehículo.
Tras la culminación de la investigación, el detenido fue llevado ante el Juzgado de Instrucción, donde se decidió su ingreso a prisión de manera provisional mientras continúan las diligencias pertinentes del caso.
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