Contaminación por PFAS en Son Saletes lleva a Fiscalía a investigar posibles responsabilidades
La Fiscalía de Baleares ha sido requerida por el Govern para investigar la presencia de compuestos químicos persistentes, conocidos como PFAS, en el agua de Son Saletes, Sencelles. Desde julio, el agua no es apta para consumo humano debido a niveles superiores a los límites permitidos. La población afectada debe recurrir a fuentes alternativas para beber y cocinar.
Este problema no es reciente. Desde hace más de 20 años, distintas denuncias, análisis y quejas apuntan a vertidos de una lavandería industrial ubicada aguas arriba, que podrían haber contribuido a la contaminación. La denuncia presentada por el Ejecutivo busca esclarecer si existe relación entre estos vertidos y la presencia de PFAS en el agua.
El caso evidencia la negligencia administrativa y la falta de control efectivo en la gestión de residuos industriales. A pesar de las múltiples advertencias y actuaciones previas, las autorizaciones para vertidos continúan, dejando sin respuesta las preocupaciones de vecinos y ecologistas.
La investigación apunta a revisar los expedientes de autorizaciones, controles analíticos y denuncias históricas. La intención es determinar si las administraciones actuaron con la diligencia debida o si hubo omisiones que facilitaron la persistencia de la problema.
Los PFAS, ligados a riesgos para la salud, son considerados por organismos internacionales como carcinógenos potenciales. Aunque no hay efectos constatados en la salud local, el GOB considera inadmisible banalizar una contaminación que limita el uso del agua, recurso esencial para la población.
Este episodio refleja la necesidad de reforzar los controles ambientales y la vigilancia en la gestión de vertidos industriales. La futura respuesta institucional será clave para garantizar la protección del medio ambiente y la salud pública en Baleares.