El Ayuntamiento de Palma cierra la antigua prisión tras desalojar a 78 ocupantes
El Ayuntamiento de Palma ha finalizado los trabajos de tapiado de los accesos a la antigua prisión, después de desalojar a 78 personas en los últimos días. La intervención incluye la instalación de un sistema de videovigilancia y tareas de limpieza y reparación en el entorno del inmueble.
El desalojo, llevado a cabo de forma coordinada entre la Policía Local y Nacional, responde a la necesidad de garantizar la seguridad y evitar nuevas ocupaciones. Desde que comenzaron las acciones, los servicios sociales municipales han atendido a las personas afectadas, derivándolas a centros de acogida y programas de inserción social.
La recuperación del inmueble pone fin a una ocupación que duró más de una década y que había afectado a la convivencia vecinal y a la comunidad educativa cercana. La intervención también busca reforzar la seguridad en la zona y proteger el patrimonio municipal.
El proceso ha contado con la colaboración de entidades sociales como Cáritas y la Fundació La Sapiència, que han brindado apoyo y seguimiento a las personas desalojadas. Actualmente, 11 de ellas están bajo atención especializada, mientras que otras 45 han sido integradas en programas de inserción laboral y social.
Desde el Ayuntamiento, se destaca que la acción forma parte de una estrategia para recuperar espacios públicos y garantizar la seguridad. La zona será vigilada permanentemente por la Policía Local para prevenir futuras ocupaciones y mantener la tranquilidad en el barrio.
Mirando hacia el futuro, esta actuación representa un paso importante en la gestión de espacios municipales en Palma y refleja la prioridad del gobierno local en mejorar la convivencia y proteger su patrimonio. La recuperación del inmueble se enmarca en un contexto de políticas urbanas y sociales dirigidas a fortalecer la seguridad ciudadana y la integración social.