Crónica Baleares.

Crónica Baleares.

El gobierno de Baleares logra limpiar 72,3 kilómetros de torrentes en 2023

El gobierno de Baleares logra limpiar 72,3 kilómetros de torrentes en 2023

La Dirección General de Recursos Hídricos de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua continúa realizando importantes tareas de conservación y mantenimiento en los torrentes de Baleares. En lo que va de año, se ha logrado cubrir un total de 72,3 kilómetros en estas labores esenciales.

Según ha informado el Ministerio, se ha puesto especial enfoque en la limpieza y conservación de los torrentes de Mallorca, donde se han intervenido 57.103 metros lineales en tres zonas distintas. En Tramuntana se han limpiado 21.107 metros, en la zona Central se han trabajado 18.360 metros, y en el Llevant se han despejado 17.636 metros. Por otro lado, en Menorca se ha actuado sobre 8.323 metros, principalmente en áreas como Es Mercadal, Ferreries y Ciutadella. Y en Ibiza se han cubierto 6.969 metros en tramos destacados como Santa Eulària des Riu o Sant Joan de Labritja.

Las tareas de mantenimiento incluyen desbroce, poda, retirada de residuos, así como acciones de conservación y mejora, como la reparación de muros y la rectificación de cursos fluviales.

Además, la planificación y ejecución del mantenimiento de los torrentes está siendo controlada por el Servicio de dominio público hidráulico de la Dirección General de Recursos Hídricos. Se están tomando en cuenta criterios de evaluación del riesgo existente, priorizando las zonas identificadas como de mayor riesgo de inundación, aquellas cercanas a los núcleos de población, a las salidas al mar, a infraestructuras sensibles y otros puntos relevantes. Se ha establecido una clasificación en zonas de primer, segundo y tercer orden.

La Conselleria ha establecido en su planificación estratégica de gestión sostenible un aumento del gasto destinado al mantenimiento de los torrentes en los próximos cuatro años. Esto permitirá cubrir todos los tramos necesarios, atender las solicitudes de otras administraciones y particulares, y, en definitiva, minimizar el riesgo de inundación.