• jueves 2 de febrero del 2023

El índice ambiental de Baleares mejoró prácticamente 20 puntos en 2020 debido al encontronazo de la pandemia, según el CES

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Especialistas apuntan que en 2021 los desenlaces empeoraron y afirma "estar alarma" con 2022, que fue un año "de sobra normalidad"

PALMA, 25 Ene.

El índice ambiental de Baleares se situó, en 2020, en 60,8 puntos, lo que piensa una "optimización notable" con en comparación con año previo, en el momento en que fue de 42,9, dada la reducción de la actividad económica y humana derivada de la pandemia de la COVID.

Así se quita del informe 'Índice Sintético Medioambiental de Baleares' del Consejo Económico y Social (CES) de las Islas, anunciado este miércoles en rueda de prensa por el presidente de la entidad, Rafel Ballester, el secretario general, Josep Valero, el directivo ERF, Iván Capdevila, y la jefe de estudios, Anna Grau.

En este sentido, han remarcado que esta optimización se debió singularmente a las limitaciones del coronavirus, pero han advertido que en 2021 ahora se observó un "empeoramiento" de los desenlaces ambientales en las Islas, más allá de que fue un año de "retorno a la normalidad".

Por tanto, "hay que estar alarma de lo que sucede en 2022, pues fué un año de sobra normalidad", han insistido, reclamando que "los datos son mejorables" y que la meta es "llegar al cien%".

Cabe poner énfasis que este índice ambiental, que se incorporará a la memoria del CES, se constituye de seis dimensiones y 23 indicadores parciales con distintas pesos, propuestos por profesionales y especialistas en medio ambiente y aprobados unánimemente en el pleno del CES.

Estas dimensiones --índices que constituyen el índice general o ambiental-- son las de resiliencia climática, calidad del aire, transición energética, consumo y calidad del agua, administración del territorio y biodiversidad, y administración y circularidad de restos.

En una escala del 0 al cien, el valor de partida del indicio de 2019 para el grupo de Baleares fue de 42,9, siendo Menorca la isla con una situación "mucho más buena" (49,1). Le prosigue Formentera (41,9), Mallorca (39,9) y también Ibiza (35,3).

En aspecto, el índice de resiliencia o cambio climático fue de 56,7; el de calidad del aire, de 67,8; el de transición energética, de 26,7; el de consumo y calidad del agua, de 48,5; el de administración del territorio y biodiversidad, de 41,6, y el de administración y circularidad de restos, de 30,8, todo ello a nivel balear.

Con todo, en 2020 se causó "una optimización notable" en el índice ambiental de prácticamente 20 puntos, hasta lograr los 60,8, debido, entre otros muchos causantes, a la caída del consumo de la energía, disminución de la generación de restos y a la reducción de los gases de efecto invernadero, gracias a la reducción de la actividad económica y turística a lo largo de la pandemia de la COVID-19.

"El 2020 fue un año atípico pues la pandemia cambió una secuencia de datos que nos dieron una comparativa para poder ver de qué manera varió la situación medioambiental", dijo en rueda de prensa el directivo del CES, Rafel Ballester.

Por dimensiones, los desenlaces de 2020 fueron de 63,6; 72,4; 77,4; 60,4; 40,4, y 50,3, respectivamente.

Atendiendo además a los datos de 2021, todavía temporales a falta de las cantidades de transición energética, se aprecia una reducción en el índice ambiental, situándose en 58,1, repitiendo de nuevo Menorca como la isla con las cantidades mucho más convenientes (63,1), seguida de Formentera (60,8), Mallorca (57) y también Ibiza (50,5).

Más específicamente, los desenlaces del índice de cambio climático de 2021 en Baleares fueron de 64,1; los de calidad del aire, de 70; los de consumo y calidad del agua, de 51,8; los de administración del territorio y biodiversidad, del 41,9, y los de administración y circularidad de restos, de 43,9.

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