• martes 31 de enero del 2023

El Supremo asegura la condena a un hombre por ofrecer regalos y dinero a menores tuteladas en lugar de sexo en Mallorca

img

PALMA, 18 Oct.

El Tribunal Supremo ha podido confirmar la condena de ocho años y medio de prisión para un hombre por abonar a menores y agasajarlas con regalos y sustancia en lugar de sexo en Mallorca.

Según han informado a Europa Press fuentes del desarrollo, el Supremo ha ratificado la condena impuesta en el mes de enero de 2021 por la Audiencia Provincial de Baleares por delitos de corrupción de menores. En este trámite se juzgó a otro varón, español de 65 años, que reconoció los hechos a lo largo del juicio.

En cambio, el segundo procesado, nigeriano de 40 años, se declaró inocente defendiendo que pensaba que las chicas eran mayores de edad. La Audiencia consideró demostrado que concertaba citas con las menores, incluyendo una que tenía solo 14 años, en hoteles de Palmanova y Magaluf para tener sexo con ellas.

Los agentes de la Guardia Civil examinaron móviles inteligentes del acusado y comprobaron ofrecimientos de dinero -donde hasta se facilitaba un número de cuenta para llevar a cabo el ingreso- y distintas alusiones a que las chicas estaban recluidas en "el centro", de las que se podría inferir que el acusado sabría que eran menores.

El acusado fue detenido en compañía de 2 chicas, una individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta, en un hotel en Calvià, una vez que la Guardia Civil fuera estrechando el cerco y vigilara todos los días las bases de datos de hospedería para advertir si se alojaba en hoteles de Mallorca.

Durante el juicio, los interrogatorios a las menores fueron bien difíciles por el hecho de que brindaron respuestas breves y confusas que no coincidían con lo proclamado en instrucción. De hecho, la Fiscalía debió publicar en múltiples oportunidades observaciones sobre las secuelas de engañar en el juicio, señalando a las chicas que no debían "resguardar a absolutamente nadie". La mucho más joven de las menores se negó a comparecer y el juicio debió suspenderse a lo largo de semanas.

Fue una educadora popular del centro donde estaba interna quien aportó pistas sobre lo que había podido acontecer. Según declaró, tras una fuga la víspera de su cumpleaños, la pequeña volvió al centro "llorando" y con muy mal aspecto, encerrándose en su habitación. "Afirmaba que había pasado una cosa horrible y que no deseaba charlar", explicó.

Al día después, la menor solicitó que le administraran la píldora del día siguiente. No dio varios datos alén de nombrar que había estado "con un chaval", pero por sus expresiones la educadora interpretó que había ocurrido algo grave.

Además, la profesional incidió en que la menor no recibía una paga pero pese a ello "manejaba bastante dinero", y que era consumidora de mariguana y cocaína. "Le avisábamos muy frecuentemente de que se ponía bajo riesgo, se encontraba prácticamente mucho más tiempo fuera del centro que dentro", se lamentó la educadora.

Por otra sección, usados de entre los hoteles a los que asistía el hombre apuntaron que el acusado daba altas propinas y por este motivo estaban todos "contentísimos" con él, que era "buen cliente". Uno de ellos aceptó que esto propició que absolutamente nadie procurase saber si ocurría algo "extraño", más allá de que el hombre iba frecuentemente al hotel con chicas muy jóvenes.

Una camarera de pisos sí dio aviso a la Guardia Civil en el momento en que vio a 2 chicas salir de la habitación del acusado -que siempre y en todo momento reservaba una suite de gran lujo-. Las jóvenes le parecieron "crías" y según su versión se apreciaba "precisamente" que eran menores. "No me cuadraba la historia, ¿qué hacía él con estas 2 pequeñas, si ni charlaban exactamente el mismo idioma? No tenían nada que ver", declaró la trabajadora. Al ingresar en la habitación y ver la escena, dio parte a las autoridades.

Más información

El Supremo asegura la condena a un hombre por ofrecer regalos y dinero a menores tuteladas en lugar de sexo en Mallorca