Crónica Baleares.

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Entrenador de baloncesto acusado de abusos a menores: sin acuerdo en la vista.

Entrenador de baloncesto acusado de abusos a menores: sin acuerdo en la vista.

Un caso de presuntos abusos sexuales a seis menores de un club de baloncesto de Mallorca ha concluido sin acuerdo en la vista judicial, dejando en suspenso la resolución del caso hasta el próximo 15 de octubre.

El acusado, un joven de 28 años que fungió como entrenador de los menores, se presentó en la Audiencia Provincial acompañado de su abogado, Gaspar Oliver. Al salir, optó por cubrirse el rostro con una capucha para evitar la exposición mediática.

La Fiscalía solicita una pena de 47 años de prisión para el acusado. Por su parte, las víctimas rechazaron cualquier acuerdo con el exentrenador que suponga una rebaja de la condena y evitar así el juicio.

Las acusaciones que enfrenta incluyen cuatro cargos por abuso sexual con prevalimiento y dos por agresión sexual, uno de ellos en grado de tentativa. Los hechos se habrían prolongado durante varios años, hasta la detención del acusado en julio de 2021, momento en que se dictó una orden de alejamiento de 1.000 metros respecto a las víctimas.

Según la Fiscalía, el hombre ejercía de entrenador en un club de baloncesto, donde entabló relaciones con los menores. El fiscal destaca la posición de autoridad y prestigio que poseía sobre ellos, así como el alcance de esa relación más allá del ámbito deportivo.

Desde participar en la cotidianidad de los menores hasta invitarles a actividades recreativas, el acusado habría utilizado su posición para cometer los abusos sexuales. El fiscal detalla episodios de manipulación y coerción sobre las víctimas, argumentando una relación marcada por la dependencia emocional.

Los actos de abuso sexual descritos van desde masturbaciones forcadas hasta exhibiciones de pornografía y propuestas indecentes. Se mencionan situaciones de abuso en domicilios y en vehículos, incluso mientras el acusado conducía.

El fiscal añade que el acusado mantenía a los menores bajo su control a través de su carácter intimidante y manipulador, generando en ellos una percepción de normalidad respecto a los abusos. El acusado habría castigado a quienes se resistían a sus avances, alienándolos de sus compañeros y desacreditándolos públicamente.

En uno de los casos, la Fiscalía relata una relación particularmente cercana con uno de los menores, que se vio interrumpida únicamente cuando la madre del joven inició una nueva relación sentimental. Esta dinámica de manipulación y abuso emocional solo cesó en ese momento, según la acusación.