• sábado 24 de septiembre del 2022

Juzgan a un hombre por pegar, amenazar y también procurar rajar a su expareja y a un vecino al meditar que eran amantes

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PALMA, 2 Jul.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares juzgará este viernes, a las diez.00 horas, a un hombre de 48 años por maltratar, pegar, amenazar y también procurar rajar a su expareja y a un vecino al meditar que los dos eran amantes. La Fiscalía solicita para él 25 años de prisión.

Según el escrito del fiscal, los hechos se remontan a octubre de 2020, en el momento en que el varón, tras sostener una discusión en el piso que compartía con su expareja en Palma, le golpeó repetidamente en la cara y el cuerpo, propinándole puñetazos y patadas.

Tras ello, se dirigió a la cocina, cogiendo un cuchillo de sierra de 20 centímetros de hoja y salió en pos de su vecino, conminando a la mujer con que iba a matar a los 2.

Nada mucho más abrir la puerta, el procesado se abalanzó sobre él, que logró evitar la puñalada, pidiendo por su parte asistencia de su compañero de piso para cerrar la puerta de la vivienda.

El acusado volvió entonces a su residencia, accediendo por la terraza del patio interior con el objetivo de asombrar a su expareja, a la que atacó por la espalda asestándole un primer golpe con el cuchillo, que provocó que se cayese al suelo, hecho que aprovechó para procurar acuchillarla mientras que le afirmaba "te voy a matar", instante en el que intervinieron su hijo y nuera al percibir los chillidos.

Como consecuencia de semejantes hechos padeció abrasiones y lesiones de hasta tres centímetros de hondura, precisando régimen quirúrgico consistente en puntos de sutura y quedándole como secuela una cicatriz de 2 centímetros.

Tras ser detenido, el procesado vio a su vecino a lo largo de su traslado al furgón policial, al que conminó y también insultó de nuevo.

Asimismo, el fiscal afirma que la mujer venía tolerando desde hacía años una actitud de agresión continua por la parte del detenido, que se negaba en todo instante a admitir la intención de ésta de terminar con su relación sentimental.

El diez de octubre de 2020 se dictó un coche acordando la prisión del acusado, tal como una orden de protección a favor de su expareja, prohibiendo aproximarse a menos de 500 metros y estar comunicado con ella.

Por todo ello, el fiscal cree que el hombre ha de ser culpado por un delito de pésimos tratos comunes, otro de pésimos tratos, un delito de asesinato en nivel de tentativa, uno de homicidio en nivel de tentativa y otro de amenazas graves. En total, las penas suman 25 años de prisión.

Además, el Ministerio Público solicita que se le prive a lo largo de siete años del derecho a tener o portar armas, la prohibición de arrimarse a menos de 500 metros del sitio en el que esté la perjudicada en el transcurso de un periodo de tiempo de sobra de 32 años y del vecino por un tiempo de 4, y que indemnice al afectado con 1.000 euros en término de daño ética.