• domingo 25 de septiembre del 2022

Los institutos de Baleares van a tener este curso un protocolo de actuación en frente de elevadas temperaturas

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PALMA, 1 Sep.

Los centros académicos de Baleares van a tener este curso 2022-2023 un protocolo de actuación en frente de elevadas temperaturas inusuales, dado a que las olas de calor se están volviendo poco a poco más comunes.

El protocolo se ha remitido este jueves a los centros, en previsión de que se logren generar ocasiones de elevadas temperaturas los meses de septiembre, octubre, mayo y junio.

El archivo fué elaborado desde la Dirección General de Planificación, Ordenación y Centros y la Dirección General de Personal Enseñante. Contiene medidas --que se tienen la posibilidad de amoldar y cerrar, matiza la Conselleria-- para reducir los efectos del calor, con la meta de proteger el confort de estudiantes, instructores y otros trabajadores.

Con carácter general, este protocolo se puede encender entre el 1 de junio y el 31 de julio y del 1 al 30 de septiembre, más allá de que se contempla que se logre llevar a cabo asimismo en otros instantes en función de las condiciones meteorológicas.

Será la Dirección General de Planificación la que informe de la activación del protocolo desde la información proporcionada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El protocolo se activará desde el nivel de alarma amarillo (peligro).

Para el nivel de aviso amarillo se establecen medidas en general, y con aviso naranja las medidas organizativas se amplían y son mucho más concretas sabiendo las ocupaciones laborables, complementarias, extraescolares y servicios complementarios como comedor o transporte escolar.

El protocolo asimismo incluye sugerencias en general de protección, como sostenerse hidratado, mantenerse en sitios frescos, a la sombra o climatizados o preguntar a un profesional sanitario frente síntomas de un golpe de calor.

Desde la Conselleria han subrayado que el hecho de tener este protocolo dejará achicar el tiempo preciso para solucionar cada situación y achicar asimismo el margen de fallo en las resoluciones, sabiendo las peculiaridades de cada centro y sus espacios.

Se prevé complementar este protocolo con el plan de adaptación climatológica que el Ministerio de Educación y Formación Profesional publicará en 2023. Este plan incluirá estudios profesionales concretos de las condiciones en centros enseñantes y su situación climática en función de su localización geográfica, orientación, tipología edificante, calidad del aislamiento, exposición al sol, etcétera.