MÉS exige la dimisión del director de Agricultura tras el cierre de la cooperativa s'Esplet y su venta por cinco millones de euros
En 2023, el Govern balear vendió su participación en la cooperativa s'Esplet, fundada en 1993, a la cooperativa privada s'Esplet por cinco millones de euros. La decisión, tomada sin revisión tras el cambio de gobierno, culminó en el cierre definitivo de la entidad y el despido de 19 empleados sin indemnización acordada, generando controversia sobre la gestión pública en el sector agrícola local.
Este proceso forma parte de un contexto político marcado por tensiones entre las formaciones independentistas y las derechas, donde las decisiones sobre recursos públicos y patrimonio agrícola adquieren una dimensión política significativa. La oposición y organizaciones sociales han cuestionado la prioridad que, a su juicio, se ha dado a intereses privados sobre el interés general agrícola, en un momento en que la sostenibilidad del sector es clave para el desarrollo rural en las Islas Baleares.
La formación ecosoberanista MÉS per Sa Pobla ha exigido la dimisión del director general de Agricultura, Fernando Fernández, argumentando que la venta y cierre de s'Esplet constituyen una operación especulativa que ha debilitado la estructura cooperativa y perjudicado a los agricultores locales. La moción en el ayuntamiento de Sa Pobla refleja la preocupación por la pérdida de un activo estratégico para el sector agrícola del municipio.
La venta del patrimonio público y su conversión en un activo inmobiliario refleja una tendencia en la política pública balear que prioriza la monetización de recursos sobre la protección del tejido productivo local. La falta de revisión tras el cambio de Ejecutivo, y la continuidad de decisiones anteriores, evidencian un enfoque que algunos interpretan como una desatención al sector agrícola tradicional.
Este episodio se inscribe en un contexto más amplio de tensiones en la política balear respecto a la gestión de recursos públicos y el papel de las cooperativas agrarias. La polémica se enmarca en debates sobre la transparencia, el interés público y el impacto social de las decisiones económicas en un territorio con una economía fuertemente vinculada al sector primario y al turismo.
El cierre de s'Esplet ejemplifica las dificultades actuales del sector agrícola en las Islas Baleares, donde la concentración de activos y la búsqueda de rentabilidad a corto plazo amenazan la viabilidad de las estructuras tradicionales. La polémica refleja también la necesidad de un debate más profundo sobre la protección del patrimonio agrícola y la gestión pública en la región.