En Palma, el 11 de enero, se han desatado críticas por parte de MÉS per Mallorca en relación con la reciente decisión del Partido Popular (PP) de ceder técnicos de la Conselleria de Territorio al Consell de Menorca. Esta acción se ha interpretado como un intento de desviar la atención de la gestión deficiente que han presentado en otras islas, como Menorca e Ibiza, al aceptar residuos de estas en las instalaciones de Tirme.
En un comunicado de prensa, MÉS ha lamentado que el PP esté utilizando las instituciones como herramientas para solucionar problemas generados por su propia ineficacia, lo que resulta en un perjuicio directo para los ciudadanos de Mallorca. Aseguran que esta estrategia no solo refleja un enfoque egoísta, sino que también compromete los intereses de la isla en favor de los intereses partidistas.
El partido soberanista ha denunciado que la cesión de recursos y la gestión de residuos son una muestra de cómo el gobierno del PP trata a Mallorca como un recurso accesible cuando fracasan en otros lugares. Este patrón, según MÉS, no se trata de un esfuerzo de colaboración interinsular, sino más bien de una obligación injusta que recae sobre la población mallorquina.
Catalina Inés Perelló, portavoz de MÉS en el Consell, ha expresado con firmeza su desacuerdo. Ha subrayado que la isla no debería sufrir las consecuencias de la mala administración del PP en otros territorios, advirtiendo que este tipo de prácticas podrían transformar Mallorca en un vertedero y una fuente de recursos para el resto del archipiélago.
Perelló ha argumentado que el PP ha convertido al Consell de Mallorca en una herramienta que sirve a los intereses del partido, en lugar de a la población que representa. Esta limitación en el papel del Consell, a su juicio, perjudica a los mallorquines, quienes terminan pagando las consecuencias de la ineficacia de sus representantes.
Asimismo, desde MÉS han apuntado directamente al presidente del Consell, Llorenç Galmés, al que acusan de no tener voz ni voto dentro del PP y seguir ciegamente las órdenes de la presidenta del Govern, Marga Prohens. Afirman que al renunciar a la defensa de los intereses de Mallorca, Galmés está permitiendo que el Consell se utilice para fines electorales y partidistas.
En conclusión, MÉS per Mallorca ha reafirmado su disposición a colaborar con otras instituciones, pero bajo la premisa de que dicha colaboración debe ser clara, equitativa y centrada en el bienestar general, no en el uso del Consell como un simple recurso dentro de la estrategia política del PP. La consigna final del partido es clara: Mallorca merece un liderazgo que sirva al país y no que le esté subordinado a intereses de partido.
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