• viernes 09 de diciembre del 2022

Miquel Mir demanda un pacto entre fuerzas políticas y gestiones para "prohibir" la promoción turística

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El conseller de Medio Ambiente y Territorio acepta que en otros instantes la promoción tuvo sentido, pero en este momento "se debe terminar"

Mir protege que MÉS per Mallorca es el único partido que hablado "de manera tan clara" sobre el modelo turístico y también invita a otros a posicionarse del mismo modo

El conseller demanda mucho más soberanía a fin de que Baleares logre supervisar sus flujos de entrada

PALMA, 30 Ago.

El conseller de Medio Ambiente y Territorio, Miquel Mir, ha solicitado un enfrentamiento "extenso, sereno y franco" que logre derivar en un pacto "de país" entre fuerzas políticas y gestiones eficientes para "prohibir" la promoción turística o, cuando menos, proponerse "congelar o parar" cualquier estrategia en este sentido.

En una entrevista concedida a Europa Press, el conseller de MÉS per Mallorca arguye que alén de las últimas polémicas surgidas en el Consell de Mallorca y, en las últimas horas, en el Ayuntamiento de Palma, el tema de fondo que es requisito poner encima de la mesa es el del sentido de la promoción de un destino que está "nítidamente reconocido en los mercados nacional y también en todo el mundo".

"Nos encontramos hipermegapromocionados por el efecto juntado de las precedentes décadas y llegamos a un punto de presión antrópica y saturación turística que hace preciso el acuerdo entre partidos y gestiones, singularmente tras lo visto este verano. En otros instantes la promoción ha podido tener sentido, pero en este momento se debe terminar", apunta.

En relación a la iniciativa famosa este lunes por la parte del Ayuntamiento de Palma, Mir se mostró "sensato" antes de comprender exactamente en qué se específica al final.

Según el encargado de Medio Ambiente y Territorio del Govern, es un enfrentamiento "del que es imposible escapar". Para Mir, la problemática ahora consigue no solo a los propios habitantes sino más bien asimismo a los turistas, entre quienes "ahora ha calado la percepción de que la saturación es visible y que en este momento están inconvenientes para gozar las Islas que antes no se daban".

El conseller admite que no es frecuente que un gerente del Govern hable en estos términos de temas como el de la promoción o la contención, que "hasta recientemente eran tabú y también intocables", pero afirma que lo realiza "por convicción" y pues piensa que un gerente público "debe procurar investigar la verdad para intentar hallar resoluciones".

Sin embargo, asegura que jamás "se sintió solo" en el Consell de Govern defendiendo estos planteamientos, pese a las "sanas disconformidades", por el hecho de que desde su trayectoria estudiosa y académica protege teorías y razonamientos sobre las que trabajó y anunciado.

"MÉS per Mallorca es el único partido que mencionó de manera tan clara", añade, con lo que demanda que los otros partidos asimismo se posicionen "precisamente" sobre la estrategia a proseguir en lo que se refiere al modelo turístico.

Sin embargo, Miquel Mir ubica como casos inusuales los desencuentros tanto en el Consell de Mallorca a causa del patrocinio de Son Moix, como en el Ayuntamiento de Palma tras anunciarse una partida de 1,4 millones de euros a fin de que nómadas digitales promocionen Playa de Palma.

El conseller ten en cuenta que cada partido tiene su plan de actuación y sus proyectos y tienen la posibilidad de aparecer diferencias. "Por mi forma de ser proseguiré diciendo lo que pienso que es preferible para el futuro de las Islas. Lo que digo no es nada fuera de lo común, es lo que afirma muchas personas", mantiene.

En este sentido, reitera que que vista la evolución de la verdad popular y económica de Baleares desde los años 60 y las secuelas "indiscutibles" sobre el medioambiente y el territorio, las perspectivas tienen que mudarse, mucho más todavía en el momento en que, según considera, el enfrentamiento ahora va alén de los círculos ecologistas "y se prolonga socialmente como una mácula de aceite".

En este punto, Mir protege la acción de gobierno desde el año 2015 tras años de tácticas solo en un corto plazo, con secuelas "irreparables", por poner un ejemplo, sobre las playas.

En Baleares, según el conseller, siempre y en todo momento se ha planeado "en el verano siguiente" y fué el presente Ejecutivo, ya hace siete años, el primero en tomar medidas que van alén de una temporada como la congelación de plazas o el acuerdo para la restricción de la llegada de cruceros. Así, resalta que el archipiélago haya sido la primera zona de Europa en congelar las plazas "con inclinación al decrecimiento".

Así, Mir reclama el decreto ley 9/2020 de protección del territorio, "la regla territorial mucho más ambiciosa desde la Ley de espacios naturales de 1991".

"Como Govern hicimos esta reflexión y hemos intentado caminar hacia el cambio de modelo. Otra cosa es apreciar si o sea bastante o no, acepto este enfrentamiento", apunta.

En todo caso, para Mir entre las cuestiones escenciales y de la que deriva todo lo demás es la administración o cogestión de los puertos y aeropuertos. "Como Govern tenemos la posibilidad de tomar, y nos encontramos haciendolo, medidas en nuestras competencias, pero en ocasiones es como llevar a cabo una raya en el agua. Podemos utilizar medidas de contención, pero si no tenemos la posibilidad de supervisar los flujos y las puertas siempre y en todo momento están abiertas y sin límites, frecuentemente los sacrificios son deficientes", lamenta.

En este sentido, el conseller reitera que reclamar una mayor soberanía sobre los flujos de entrada, mucho más aún desde que Baleares se encuentra dentro de las zonas que mucho más contribuye al grupo de la economía, exactamente merced al turismo. "Un ciudadano de las Islas tienen la posibilidad de tener la sensación de que está aportando en lugar de ser explotado", añade.

Como ejemplo de esto último, Miquel Mir califica como "triste y aberrante" que Baleares no tenga ninguna aptitud de predominación sobre el control de los aeropuertos.

Así, asegura que el Govern estuvo y va a estar "muy pendiente" de de qué manera se desarrollen por último las proyectos de optimización, si bien AENA haya puesto por escrito que en ningún caso van a suponer ampliaciones de la aptitud ni la operatividad. "Los reportes de la Comisión de Medio Ambiente fueron concluyente y claros", añade.

En exactamente la misma línea, con relación al parque fotovoltaico que AENA tiene pensado disponer en Son Bonet, ha criticado que el organismo no haya anunciado elecciones, como marca la normativa de encontronazo ambiental. Aún de esta forma, para el conseller la actitud de AENA "no es la mucho más correcta al ofrecer a comprender que va a hacer el parque".

"Es una prueba mucho más de que AENA y el Estado en ocasiones no comprenden las sensibilidades territoriales", concluye.

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