• sábado 24 de septiembre del 2022

'Nosaltres els valencians' estimuló al lado del boom turístico de los 60 el enfrentamiento identitario en Mallorca, según especialista

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El catedrático de Filología Catalana de la UIB y doctor en Historia Medieval, Gabriel Ensenyat, cuenta en un libro ciertas polémicas cerca de la cuestión identitaria que brotaron a fines de los 60 y principos de los 70 en Mallorca tras la publicación de entre las primordiales proyectos de Joan Fuster

PALMA, 28 Ago.

La obra 'Nosaltres els valencians', de Joan Fuster, impulsó y estimuló en el contexto del boom del turismo en los años 60 y 70 el enfrentamiento identitario en Mallorca, según el catedrático de Filología Catalana de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y doctor en Historia Medieval, Gabriel Ensenyat.

Ensenyat publicó el mes pasado de abril 'Fuster i els mallorquins. El debat identitari a la Mallorca tardofranquista' (Edicions 3 i 4), premio Octubre Joan Fuster de Ensayo 2021.

En él cuenta ciertas polémicas en torno a la cuestión identitaria que brotaron a fines de los 60 y principios de los 70 en un instante de profundos cambios económicos, sociales, culturales, lingüísticos y demográficos y al calor de la obra de Joan Fuster.

En una entrevista concedida a Europa Press, Ensenyat (Andratx, 1961) mantiene que aparte del efecto directo que fue la publicación en 1967 de 'Els mallorquins', de Josep Melià --"una versión mallorquina de la obra de Fuster con prólogo del escritor de Sueca (València)-- la aparición en 1962 de 'Nosaltres els valencians' propició el tiempo conveniente para el despliegue del enfrentamiento identitario.

En este sentido, el creador de 'Fuster i els mallorquins' hace hincapié en el encontronazo que tuvo el boom turístico, la aparejada inmigración peninsular y la progresiva castellanización, que produjo en los intelectuales de la época el "miedo" a una pérdida identitaria.

"Los intelectuales ven que la situación cambia de manera rápida y de forma irreversible con lo que comienzan a proponerse no solo hacia dónde van sino más bien asimismo de dónde vienen y la necesidad de definirse", enseña.

Estos debates terminarían favoreciendo más adelante otras polémicas como la famosa como 'cuestión xueta' o el sitio que en la catalanidad de Mallorca ocupa el periodo de tiempo musulmán, que asimismo "tocan de forma indirecta el enfrentamiento identitario".

De este modo, el creador ubica el impulso del enfrentamiento identitario en la "confluencia" de la edición de la obra de Fuster en el contexto de una sociedad dinámico desde el criterio económico y popular.

Sin embargo, el creador matiza que las sociedades en las que se dieron a conocer 'Nosaltres els valencians' y después 'Els mallorquins' no eran completamente idénticas.

Aunque en ciertos puntos como el cultural, apunta Ensenyat, eran "un desierto", al paso que en la València de Fuster la burguesía "ahora había abandonado de la cuestión identitaria", Melià sí que contemplaba la oportunidad de que los hijos de una burguesía que nacía al calor del boom del turismo "jugase la carta de la identidad" como sucedió con la burguesía catalana. Este ámbito, lamenta, no llegó a generarse.

En relación a la pervivencia de aquel enfrentamiento de carácter esencialmente identitario, Ensenyat opina que desde la Transición adquirió un mayor ingrediente político y que en la actualidad dejó de celebrarse.

"A estas alturas, un enfrentamiento de aquellas peculiaridades es impensable. Es una época en que la república habitual de la red lo encauza prácticamente todo y deja a alguno decir las mayores tonterías que uno se puede imaginar, con toda la impunidad de todo el mundo", concluye.

Según el catedrático, aquel primer enfrentamiento fue el resultado de juntar el "estímulo fusteriano", los cambios radicales y acelerados que provocaron la incomodidad identitaria, la visión del final del franquismo que dejó un resurgir identitario y la confluencia de un conjunto de individuos jóvenes receptivos a la cuestión.

Sobre las relaciones de Joan Fuster con la intelectualidad de Mallorca, el creador resalta visto que la enorme predominación de Fuster tuviese rincón aun sin haber un particular contacto directo puesto que, según arguye, "era un individuo poco dada a viajar".

En todo caso, Ensenyat reitera que resaltar el encontronazo de Joan Fuster y su trabajo y añade que, además de esto, durante su trayectoria publicó muchas proyectos con la editorial Moll.

"Joan Fuster fue un líder en los círculos intelectuales en la Mallorca de aquel instante", apunta. A nivel historiográfico, su predominación, acepta Ensenyat, fue menor que la que tuvo en València, donde sí dinamizó este ámbito con sus proposiciones.

Así, resalta la coincidencia de la publicación de 'Nosaltres el valencians' en 1962 con la fundación de la Obra Cultural Balear a fines de aquel año.

"La publicación de la obra de Joan Fuster estimuló aún mucho más el nacimiento de una entidad que llegó para atestar un vacío absoluto en este sentido", señala.

En términos en general, Ensenyat arguye que al tiempo que en València el 'fusterismo' propició un enorme enfrentamiento a favor y en contra, en Mallorca, el creador de Sueca es visto como un líder en especial para la izquierda soberanista y la intelectualidad catalanista.

Ensenyat recuerda asimismo el intento de reproducir en Mallorca la 'guerra de València' que, afortunadamente, tuvo un carácter menos violento y quedó encuadrada en el llamado 'gonellisme'.

El Govern, la Generalitat Valenciana y la Generalitat de Catalunya se sumaron para festejar el Any Fuster, en el momento en que se cumplen cien años del nacimiento del escritor de Sueca, 60 años de la publicación de 'Nosaltres els valencians' y 30 de su muerte.

El propósito de esta idea, según enseña la directiva general de Política Lingüística, Beatriu Defior, es admitir la aportación al enriquecimiento de la civilización catalana de un "referente" del movimiento de normalización como fue Joan Fuster.

Defior coincide con Ensenyat en el momento de estimar que Fuster y su obra 'Nosaltres els valencians' tuvieron una enorme influencia en el grupo de la civilización de los territorios catalanoparlantes.

"Es una obra clave, que dibuja los Països Catalans a varios escenarios. El mallorquín Josep Melià publicó 'Els mallorquins' siguiendo los pasos de Fuster, que asimismo tuvo una enorme predominación sobre el historiador menorquín Andreu Murillo", enseña la directiva general.

Sobre la relación de Joan Fuster con la intelectualidad de las Islas, Defior destaca que el escritor de Sueca se relacionó con individuos como Francesc de Borja Moll, Aina Moll, Josep Maria Llompart, Miquel Dolç o Llorenç Villalonga.

Asimismo, escribió en publicaciones locales como la gaceta 'Raixa' o la compilación del mismo nombre de la Editorial Moll. Así, según destaca Defior, el primer ensayo que Joan Fuster publicó, 'El descrèdit de la realitat', se editó con la Editorial Moll en 1954.

En todo caso, la directiva general reitera que que la importancia de la figura de Fuster alén de la civilización catalana y consigue el espacio cultural europeo.