PP y Vox inician la recuperación de enmiendas a la ley de aceleración, contando solo con sus votos.
El panorama político en las Islas Baleares se intensifica con la reciente resolución del Partido Popular (PP) y Vox, quienes han decidido solicitar la reintegración de sus enmiendas al controvertido proyecto de ley de aceleración de proyectos estratégicos. Estas propuestas fueron rechazadas en una reunión anterior y ahora dependen del apoyo de sus propias filas para ser revaluadas.
Ambas formaciones han enviado solicitudes formalmente a la Mesa del Parlament con el objetivo de que sus modificaciones al texto original sean reconsideradas. Mientras el PP busca recuperar un total de 68 enmiendas solicitadas inicialmente, Vox ha propuesto recuperar una docena de sus aportes al proyecto.
Para que estas demandas sean aceptadas, se requiere una mayoría absoluta, cosa que PP y Vox pueden alcanzar, ya que controlan tres de los cinco puestos en la Mesa del órgano legislativo. La próxima discusión sobre este asunto se programará para el miércoles.
La atención se centró la semana pasada en la Comisión de Hacienda y Presupuestos, la cual tenía la tarea de evaluar las enmiendas presentadas por todos los grupos al mencionado proyecto de ley. Sin embargo, el PSIB, el partido que preside esta comisión, decidió descartar la mayoría de las propuestas al considerar que no se alineaban con el espíritu del texto original. Esta situación, aunque conforme a los reglamentos parlamentarios, ha generado ciertos desacuerdos entre las distintas fuerzas políticas.
De acuerdo con la argumentación del PP, los asesores legales de la Cámara recomendaron no aceptar 210 de las 314 enmiendas presentadas por las diversas agrupaciones, alegando que no guardaban relación con el contenido legislativo. Entre las propuestas que fueron rechazadas y que se espera sean reintentos se encuentran la eliminación de requisitos lingüísticos para ciertos puestos administrativos, incentivos fiscales para la adquisición de vivienda y un incremento en las exigencias para el acceso a ayudas sociales por parte de personas en situaciones administrativas irregulares.
El PP sostiene que las enmiendas tienen relevancia respecto al proyecto original, ya que buscan modificar el marco normativo con miras a "aligerar las cargas administrativas" y potencialmente atraer inversiones y talento, contribuyendo así a un cambio en el modelo económico de las Baleares.
Por otro lado, Vox ha criticado la decisión de desestimar sus enmiendas, argumentando que se realizó mediante una aplicación "arbitraria" de las normativas, violando hasta dos artículos de la Constitución Española. El partido también defiende que sus propuestas sí se relacionan directamente con el proyecto en cuestión.
Adicionalmente, José María García, diputado de Unidas Podemos, ha intervenido pidiendo que se reconsideren seis de sus enmiendas, siendo Agustín Buades, un diputado no adscrito, quien inició este tipo de peticiones.
En contraste, el grupo MÉS per Mallorca ha presentado un escrito en el que solicita que se desestimen todas las enmiendas ajenas al texto original. Su portavoz, Lluís Apesteguia, ha declarado que, si se llega a considerar alguna de estas propuestas, no dudarán en recurrir al Tribunal Constitucional, argumentando que el proceso legislativo se encuentra "viciado".