Crónica Baleares.

Crónica Baleares.

Prohens asegura que el Gobierno no podrá influir mediante amenazas en las negociaciones del nuevo plan de vivienda.

Prohens asegura que el Gobierno no podrá influir mediante amenazas en las negociaciones del nuevo plan de vivienda.

La presidenta del Govern Balear, Marga Prohens, ha dejado claro que su administración no cederá ante las presiones del Gobierno central en las discusiones sobre el nuevo plan estatal de vivienda para el periodo 2026-2030.

En un discurso reciente durante la inauguración de las jornadas tituladas 'El futuro de la vivienda. Nuevas soluciones en Baleares', organizadas por la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad, Prohens expresó su firme postura.

Prohens enfatizó la necesidad de que el Govern ejerza su autoridad en la creación de políticas de vivienda, actuando dentro de sus competencias y autonomía, según destacó un comunicado oficial de la Conselleria.

“No aceptaremos que el Gobierno utilice la amenaza o el chantaje con los fondos aportados por los contribuyentes, incluidos los de Baleares, para desviarnos de nuestra trayectoria o imponer políticas fallidas. Defenderemos nuestra autonomía”, subrayó con contundencia la líder regional.

Además, Prohens celebró el “cambio de dirección” que se ha iniciado en esta legislatura para abordar la crisis de la vivienda, rechazando abiertamente la “ineficaz” ley estatal en la materia.

“En estos últimos dos años, hemos puesto las bases para transformar la situación y creemos que pronto comenzaremos a ver resultados, con un aumento de la vivienda asequible para los residentes, incluidas las familias, las rentas medias y los jóvenes”, afirmó con optimismo.

Respecto al aumento en los precios de la vivienda, atribuyó esta situación a un desajuste entre la oferta y la demanda, influenciado por el crecimiento demográfico en la región.

“Mientras algunas áreas de España continúan vaciándose, otras crecen, lo que tiene un impacto directo en el acceso a la vivienda”, agregó. Por esta razón, hizo un llamado a "rectificar" ese desbalance, señalando que Baleares enfrenta un déficit significativo de alrededor de 30.000 viviendas en el mercado.