Crónica Baleares.

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Promotores denuncian la falta de voluntad de los ayuntamientos para aplicar el decreto de vivienda.

Promotores denuncian la falta de voluntad de los ayuntamientos para aplicar el decreto de vivienda.

La Asociación Empresarial de Promotores Inmobiliarios de Baleares ha expresado su preocupación por la actitud de la mayoría de los ayuntamientos de la región que parecen no tener intención de aplicar el decreto de vivienda, citando una supuesta falta de voluntad y el deseo de evitar posibles conflictos internos.

El vicepresidente de la asociación, Óscar Carreras, manifestó en una rueda de prensa su descontento con la decisión de los consistorios de no aprovechar la oportunidad brindada por el Govern para facilitar vivienda, acusándolos de recurrir a lo fácil y de estar desaprovechando la oportunidad.

Según los promotores, solo algunos municipios como Palma, Inca, Andratx y Calvià en Mallorca, Santa Eulària en Ibiza, y Ferreries y Sant Lluís en Menorca han mostrado disposición para aplicar la propuesta del Ejecutivo autonómico.

Ante esta situación, Carreras instó a los ayuntamientos a no despreciar el texto y a aprovechar la oportunidad de impulsar tramitaciones de manera urgente, calificando como "lamentable" que estén rechazando esta posibilidad.

En cuanto a los 96 millones de euros que el Govern deberá pagar por la desclasificación de Muleta II, los promotores han criticado lo que consideran una actitud de "soberbia" por parte de los políticos responsables de la decisión, quienes no tendrán que asumir el coste de la misma.

El presidente de la asociación, Luís Martín, denunció que ser políticamente ecologista parece ser una postura barata, mientras que ser ciudadano resulta costoso, previendo que la población tendrá que pagar aproximadamente 100 euros cada uno por esta situación.

Martín también se refirió a sus declaraciones previas sobre la Comisión de Medio Ambiente, asegurando que no se arrepiente de lo dicho, pero enfatizando que considera importante que dicha comisión exista. Lamentó que sus palabras informales hayan sido tergiversadas tanto mediática como políticamente, argumentando que sus comentarios sobre la necesidad de "quemarla y empezar de nuevo" se malinterpretaron y pidiendo que se valore el trabajo de los técnicos sin que sea afectado por la dirección.