Quince entidades protestan contra la ampliación del aeropuerto de Palma por impacto ambiental y social
Una quincena de organizaciones, entre ellas asociaciones vecinales y ecologistas, convocan una manifestación para el 20 de septiembre en Palma. La protesta busca frenar la expansión del aeropuerto y rechaza el aumento de vuelos y rutas aéreas, especialmente los nocturnos y jets privados. La movilización coincide con decisiones gubernamentales que aumentarán la capacidad aeroportuaria en Baleares.
El contexto político se centra en la tramitación de la ley de cogestión aeroportuaria en Baleares, que el Gobierno autonómico impulsa para gestionar de forma compartida los aeropuertos. Sin embargo, Aena y el Ejecutivo estatal se oponen, argumentando que la normativa contraviene la Constitución. La ley busca reducir las subvenciones a la aviación y limitar ciertos tipos de vuelos, en un escenario de crecientes críticas por el impacto ambiental del sector.
Estas acciones políticas se enmarcan en un debate sobre la sostenibilidad del turismo y la expansión aeroportuaria, que ha generado tensiones entre las instituciones autonómicas y el Estado. La inversión prevista en Baleares asciende a 1.000 millones de euros, con un incremento en el volumen de pasajeros en Palma, Eivissa y Menorca. La oposición denuncia que estos planes favorecen una mayor huella ecológica y promueven una promoción turística insostenible.
La movilización se produce en un momento en que el Ministerio de Transportes prepara la aprobación del DORA III, con un presupuesto de 13.000 millones de euros. Se prevé que esta inversión aumente la capacidad aeroportuaria en toda España, incluyendo Baleares. La oposición política y ambiental advierte que estas medidas profundizan en la sobreexplotación de recursos y la contaminación, especialmente por la actividad de jets privados, que generaron más de 102.000 toneladas de emisiones en 2023.
Desde 2019, diferentes colectivos han manifestado su desacuerdo con las políticas aeroportuarias. La protesta de este mes busca poner en evidencia las contradicciones entre el discurso oficial de contención turística y las acciones que incrementan vuelos y rutas. Los organizadores consideran que la ampliación del aeropuerto y las inversiones asociadas amenazan la sostenibilidad ambiental y social de Baleares.
De cara al futuro, el debate sobre la gestión aeroportuaria y el impacto del turismo en Baleares continuará siendo un tema central en la agenda política. La movilización del 20 de septiembre refleja la resistencia de diversos sectores a una expansión que consideran insostenible, y marca un punto de inflexión en la lucha por un modelo turístico más responsable y respetuoso con el medio ambiente.