Reclaman a Prohens y Rodríguez por la detención de activistas en la Flotilla Sumud
La organización Marxes de Mallorca per Palestina exige a la presidenta del Govern, Marga Prohens, y al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, que tomen medidas para garantizar la seguridad de los activistas de la Flotilla Global Sumud. La entidad denuncia la intervención de la marina israelí en aguas internacionales cerca de Creta, que resultó en la detención de 22 activistas, incluidos dos baleares.
El incidente ocurrió cuando las embarcaciones, que navegaban en dirección a Gaza, fueron atacadas mediante drones y lanchas rápidas por militares israelíes, en una operación que la organización califica de piratería. Las embarcaciones, que transportaban ayuda humanitaria, quedaron dañadas e inutilizadas, afectando además a las comunidades en Gaza que esperan asistencia, como las escuelas en proceso de reconstrucción. La organización sostiene que la acción violó el derecho marítimo y el derecho internacional, ya que ocurrió en aguas en las que Israel no tiene jurisdicción.
La detención de los activistas ha generado preocupación internacional, especialmente porque dos de ellos, ambos de Baleares, permanecen retenidos en Israel. La organización denuncia la pasividad de la Unión Europea ante estos hechos y prepara una acción conjunta con diferentes entidades para rechazar la agresión. Además, ha solicitado una audiencia con Prohens y Rodríguez para que gestionen acciones diplomáticas y garanticen la seguridad de los activistas.
Este episodio refleja las tensiones políticas en torno a la situación en Gaza y las políticas de las instituciones europeas ante las operaciones militares israelíes en aguas internacionales. La comunidad internacional debate sobre la legalidad de la operación y las posibles respuestas diplomáticas para proteger a los activistas y respetar el derecho internacional.
En un contexto más amplio, este incidente evidencia la necesidad de reforzar las acciones diplomáticas y la cooperación internacional para evitar futuras agresiones en aguas internacionales. La comunidad balear y española continúan presionando para que las instituciones europeas asuman una postura más firme y se garantice la protección de quienes apoyan causas humanitarias en zonas conflictivas.