Crónica Baleares.

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Representantes jóvenes subrayan que la salud mental depende de la estabilidad económica y vivienda adecuada

Representantes jóvenes subrayan que la salud mental depende de la estabilidad económica y vivienda adecuada

La tasa de emancipación en Baleares ha disminuido significativamente en los últimos 10 años, alcanzando un preocupante 18,6%. Así lo ha alertado la presidenta del Consejo de la Juventud de España, Andrea González, quien ha destacado la estrecha relación entre la estabilidad económica, la emancipación y la salud mental de los jóvenes, especialmente en lo referente al acceso a la vivienda.

Dicha preocupación ha sido expresada durante la presentación a los medios del "Anuario de la Juventud de Baleares 2023", un proyecto en el que han participado el Instituto Balear de la Juventud, la Conselleria de Familias y Asuntos Sociales, los consells insulares, la Fundación Guillem Cifre de Colonya de la Caixa d'Estalvis de Pollença y la Universidad de las Islas Baleares (UIB).

Este anuario recopila diversos estudios y propuestas, entre ellos una radiografía de la juventud en Baleares que revela datos alarmantes, como el hecho de que la tasa de emancipación haya caído casi 13 puntos desde hace una década, pasando del 31,5% al actual 18,6%.

Andrea González ha enfatizado que "no puede haber salud mental sin estabilidad económica y sin poder acceder a una vivienda". Según sus palabras, un joven que pasa meses buscando un alojamiento adecuado a su situación económica o que se ve obligado a vivir con sus padres, no puede gozar de una buena salud mental. Además, en ocasiones el hogar familiar no es un espacio seguro, lo que agrava aún más la situación.

El estudio "Jóvenes baleares en cifras", dirigido por Assumpta Mas, ofrece un panorama de la situación actual de la juventud en el archipiélago. Entre los datos presentados, destaca el hecho de que 8 de cada 10 jóvenes continúan viviendo con sus padres, a pesar de que el salario medio ha ido en aumento.

Otro aspecto preocupante es el constante descenso de la población joven (entre 15 y 29 años) en Baleares, que actualmente se sitúa en un bajísimo 16,5%.

La presidenta del Consejo de la Juventud también ha destacado que su generación, con una edad media de 23 años, es la primera en vivir en una "frustración constante" al compararse con la situación de sus padres a esa misma edad.

González ha insistido en que "podemos tener un psicólogo clínico en cada esquina, pero sin un salario digno y sin una vivienda, la salud mental está en juego".

Esta edición del anuario, correspondiente a 2023, incluye 17 artículos que abordan diferentes aspectos del contexto sociodemográfico y normativo de la juventud en las Islas Baleares. Se analizan iniciativas tanto de las administraciones como de la sociedad civil en cuanto a la participación juvenil, la problemática de las adicciones, el impacto de la pornografía en la adolescencia, el ocio, el empleo, el deporte, el arte y las actitudes lingüísticas de los jóvenes en Baleares, entre otros temas.

En relación a la participación, González ha instado a las administraciones a tener en cuenta la voz de los jóvenes al desarrollar políticas públicas que les afecten.

Asimismo, ha respondido a las críticas hacia la juventud, considerándolas tan antiguas como la propia historia, y ha vinculado la falta de participación juvenil en la vida pública con la precariedad laboral y la inestabilidad económica. Según sus palabras, ¿cómo pueden los jóvenes participar si tienen que estudiar de 8 a 4 y luego trabajar?

La doctora Belén Pascual, co-directora de la publicación y miembro del Grupo de Investigación y Formación Educativa y Social de la UIB, ha presentado los contenidos del anuario, destacando que el tema de la participación es el eje central del trabajo, el cual proporciona evidencias científicas para definir la realidad de los jóvenes y argumentos sólidos para fomentar la reflexión.