Concesión del restaurante del puerto de Palma adjudicada a Di Loreto Consulting con inversión de 2 millones de euros
El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha aprobado la concesión del antiguo restaurante Can Blanc, en la dársena de Sant Magí del puerto de Palma, a la empresa Di Loreto Consulting. La propuesta seleccionada contempla una inversión de dos millones de euros y un período de concesión de 16 años. La superficie total de explotación abarca 742 metros cuadrados, distribuidos en 220 metros cuadrados de edificación y 520 metros cuadrados destinados a terraza.
Este proceso forma parte de una estrategia más amplia de renovación y modernización de las instalaciones portuarias, en un contexto en el que la APB busca potenciar el atractivo del puerto de Palma como destino de ocio y gastronomía. La decisión se produce en un momento de tensión política en Baleares, donde las instituciones han priorizado la reactivación económica y turística tras las afectaciones de la pandemia, enfrentándose además a debates sobre el uso del espacio público y la participación ciudadana en proyectos de interés público.
El proyecto contempla la demolición del actual restaurante para levantar una nueva estructura diseñada con un estilo inspirado en el 'llaüt' tradicional, con elementos náuticos como pérgolas de madera y toldos, que facilitarán una integración estética con el entorno. La propuesta busca también mejorar la accesibilidad y la funcionalidad del espacio, en línea con las políticas de sostenibilidad y eficiencia energética que promueve la APB.
Entre las innovaciones, el plan incluye la instalación de 56 paneles fotovoltaicos para autoconsumo, sistemas de aerotermia de alta eficiencia, iluminación LED y medidas para reducir el consumo de agua y gestionar residuos de manera responsable. La terraza se dotará de vegetación mediterránea, zonas de sombra y puntos de recarga para vehículos eléctricos, además de facilitar el uso de bicicletas y patinetes eléctricos.
Este proyecto se enmarca en una estrategia más amplia en Baleares de revitalización de espacios públicos portuarios, con un enfoque en sostenibilidad y modernización. La inversión y las reformas buscan fortalecer la oferta turística y gastronómica, en un contexto donde la comunidad política ha puesto en marcha medidas para impulsar la recuperación económica tras los impactos de la crisis sanitaria y enfrentarse a la competencia de otros destinos mediterráneos.
En un panorama de tensiones políticas y debates sobre el uso del espacio público, esta concesión refleja la voluntad de las autoridades portuarias de adaptarse a las demandas de sostenibilidad y modernidad, en consonancia con las directrices de la Unión Europea para la transición ecológica y la reactivación económica de Baleares.