La PAH apremia a 24,000 inquilinos en Baleares a pedir la prórroga de sus contratos este mes.
En la isla de Mallorca, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha hecho un llamado urgente a los aproximadamente 24.000 inquilinos que verán expirar sus contratos de alquiler en 2026, instándoles a que este mes presenten la solicitud para prorrogar sus contratos. Esta recomendación surge antes de que se pierda la validez del real decreto ley que se aprobó recientemente.
El pasado domingo, alrededor de treinta activistas se manifestaron en la plaza de Espanya de Palma bajo el lema "La vivienda no es un negocio, es un derecho", en el contexto de la campaña global conocida como 'Housing Action Days 2026'. Esta protesta contó con la presencia de algunos legisladores y personas afectadas por desalojos, como los casos de Son Bordoy.
Con esta movilización, la PAH pretende hacer visible la crítica situación de emergencia en el sector de la vivienda que se atraviesa en Mallorca, acentuada por el encarecimiento de los alquileres y el aumento de situaciones de vulnerabilidad habitacional.
La portavoz de la PAH, Ángela Pons, exhortó a los arrendatarios cuyos contratos expiran este año, estimados en 24.000 en las Baleares según el Ministerio de Consumo, a solicitar la prórroga de sus contratos de arrendamiento.
Igualmente, alentó a aquellos cuyo contrato caduca el año próximo, aunque aún no se dispone de cifras concretas sobre este grupo, a que inicien el proceso de solicitud.
Pons ha enfatizado la necesidad de que los inquilinos envíen un burofax a sus propietarios, y la PAH ha proporcionado una plantilla para esta finalidad, solicitando que su contrato se extienda por dos años antes de que el mencionado decreto sea enviado al Congreso para su posible convalidación en el plazo de un mes.
“Es fundamental aprovechar esta oportunidad, ya que solo queda un mes antes de que el decreto expire. Tengo la esperanza de que se mantenga, pero las expectativas no son alentadoras”, destacó la activista.
La portavoz recalcó la importancia de pedir una prórroga del contrato, que asegura el mantenimiento de las mismas condiciones y precio por parte del arrendador, y no una renovación, que podría implicar un aumento significativo del alquiler.
Pons también alertó sobre la problemática de muchas personas que, tras haber estado pagando entre 600 a 800 euros, han visto sus rentas incrementadas de forma abrupta a cifras que rondan los 1.500, 1.600 o 1.800 euros.
Asimismo, hizo hincapié en la tendencia de algunas inmobiliarias que optan por no renovar contratos de alquiler y en su lugar, dividir las propiedades en habitaciones que han llegado a ofertarse en ocasiones por más de 1.200 euros cada una.
Desde la implementación de la prórroga, la PAH ha notado un incremento en las consultas de inquilinos que requieren orientación sobre el procedimiento para solicitar esta medida.
Para atender las necesidades de estos inquilinos, la PAH ha programado una asamblea que se llevará a cabo entre las 16:00 y las 20:00 horas del miércoles próximo en el número 10 de la calle Ferreria de Palma.