Más de un centenar exigen la demolición de sa Feixina y rechazan el fascismo en Palma
Este domingo, más de un centenar de personas se concentraron frente al Consolat de Mar en Palma para exigir la demolición del monumento de sa Feixina. La protesta fue organizada por la Coordinadora Antifascista de Mallorca y se enmarca en la demanda de eliminar símbolos que representan el franquismo y el fascismo.
La concentración respondió a la convocatoria de Núcleo Nacional, organización ultraderechista que también acudió al parque de sa Feixina, donde se encuentra el monolito dedicado a los fallecidos del Crucero Baleares. La presencia de ambas movilizaciones refleja la tensión política en torno a la memoria histórica y los símbolos del régimen franquista en Mallorca.
El gobierno local ha dado pasos en la dirección contraria a la protección del monumento. Hace semanas, incluyó el monolito en el catálogo estatal de símbolos contra la memoria democrática, lo que podría facilitar su retirada. Sin embargo, el pleno del Ayuntamiento de Palma le otorgó protección patrimonial, complicando su demolición.
Este conflicto revela la lucha por definir la memoria histórica en la isla, en un contexto político marcado por la polarización y debates sobre el legado franquista. La movilización muestra la intención de sectores antifascistas de avanzar en la eliminación de símbolos del pasado autoritario, en contraste con sectores que defienden su conservación por motivos históricos o patrimoniales.
El futuro del monumento sigue en debate, tras la inclusión en el catálogo estatal y la protección local. La cuestión plantea una tensión entre memoria democrática y protección patrimonial, y será un indicador del grado de avance en la revisión del legado franquista en Mallorca.
Este episodio forma parte de un proceso más amplio en España, donde la revisión de símbolos del franquismo continúa siendo un tema de relevancia política y social. La resolución de este conflicto puede marcar un precedente en la política de memoria en Baleares y en el país.