Aena mantiene el control total de aeropuertos y rechaza ceder gestión a comunidades
El presidente de Aena, Maurici Lucena, reafirmó en la Junta General de Accionistas que la gestión aeroportuaria en España seguirá centralizada en la sociedad estatal. La compañía, que gestiona aeropuertos de interés general en todo el país, considera que las demandas de las comunidades autónomas de participar en la gestión son incompatibles con el marco legal vigente. La ley 18/2014 y la Constitución Española consolidan la propiedad y la gestión exclusiva del Estado sobre estas infraestructuras.
El contexto político actual refleja tensiones entre el Gobierno central y algunas comunidades, como Baleares, que han solicitado mayor participación en la gestión aeroportuaria para impulsar el desarrollo territorial. Sin embargo, Aena argumenta que cualquier cambio en el modelo actual podría vulnerar la legalidad y afectar la estabilidad del sistema aeroportuario, reconocido internacionalmente por su eficiencia.
Esta postura tiene implicaciones directas en la distribución de competencias y en la autonomía de gestión de las comunidades, reforzando el modelo de red integrada y propiedad estatal. La compañía advierte que la cesión o transferencia de activos podría abrir la puerta a recursos legales por parte de inversores privados, con posibles repercusiones económicas y de inversión.
Desde el punto de vista político, esta posición mantiene la línea en defensa del Estado como gestor único de los aeropuertos, en un momento en que el sector se prepara para un futuro de crecimiento y modernización. La aprobación inminente del DORA III, que contempla nuevas inversiones, refuerza la necesidad de mantener un modelo estable y protegido por la ley.
En el escenario actual, la gestión aeroportuaria se presenta como un asunto clave en la política de infraestructuras, con posibles debates futuros sobre la participación autonómica. La visión de Aena apunta a mantener la coherencia jurídica y la eficiencia operativa, aspectos valorados internacionalmente y fundamentales para la competitividad del sistema español.