El TSJIB ratifica la incapacidad absoluta de una trabajadora con fibromialgia y depresión
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha confirmado la incapacidad absoluta de una agente de seguros de 51 años, diagnosticada con fibromialgia severa, depresión y síndrome de piernas inquietas. La sentencia, en línea con la resolución previa del juzgado social, le concede una pensión vitalicia del 100% de su base reguladora, que asciende a 1.097 euros.
Este caso refleja la complejidad de evaluar la capacidad laboral en personas con patologías crónicas y neurológicas. La demandante, que fue despedida por ineptitud sobrevenida, había recurrido la denegación inicial de la Seguridad Social, que consideraba que sus lesiones no afectaban su funcionalidad laboral.
El fallo judicial se apoya en informes que evidencian que la afectación psicofísica impide a la trabajadora desempeñar cualquier profesión con la necesaria continuidad y eficacia. La sentencia refuerza los criterios de valoración de incapacidad absoluta, que exige la imposibilidad total de ejercer cualquier actividad laboral.
Desde el punto de vista político, este caso pone sobre la mesa la necesidad de revisar las políticas de protección social para personas con enfermedades crónicas y neurológicas. La sentencia también refleja la tensión entre la realidad clínica y los criterios administrativos y judiciales en la evaluación de incapacidad.
La resolución, que aún puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, plantea un debate sobre la adecuación de los sistemas de valoración en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de patologías crónicas. La protección social para estos colectivos requiere una revisión que garantice derechos y protección efectiva.