Desahucios por fondos buitre en Palma afectan a personas con pensiones mínimas
Una vecina de Palma, con 40 años cotizados en hostelería, ha sido desalojada de su vivienda por un fondo buitre. Actualmente vive en un hostal tras pasar el verano en su coche.
El desahucio ocurrió en junio tras la venta de su piso en la calle Joan Crespí, en una operación que solo le dio 10.000 euros. La mujer, que recibe 480 euros de pensión, no fue informada con antelación suficiente y se encontró sin vivienda en pocas horas.
Este caso refleja una problemática creciente en Palma y otras ciudades españolas. Los fondos buitres compran inmuebles a precios bajos y desalojan a inquilinos vulnerables, generando inseguridad y exclusión social.
Desde el ámbito político, la cuestión ha puesto en duda la regulación del mercado inmobiliario y la protección de personas en situación de vulnerabilidad. La oposición reclama mayor control y medidas sociales.
La situación de Pilar López, que lleva en Mallorca desde 1987 y no considera abandonar la isla, ilustra las dificultades que enfrentan muchos en un mercado inmobiliario cada vez más desregulado. La perspectiva futura apunta a un debate sobre la regulación y protección social.
El fenómeno de los fondos buitres en el mercado inmobiliario continúa creciendo, lo que plantea la necesidad de una respuesta política coordinada para evitar que casos como el de Pilar se repitan con más frecuencia en Baleares y otras comunidades.