Progreso en Verde denuncia el uso de palomas como blancos en Felanitx
El partido Progreso en Verde ha criticado la celebración de una jornada de tiro al pichón en Felanitx, en la que se usarán más de 2.000 palomas domésticas como blancos. La actividad, prevista para este domingo, ha sido calificada por la formación como un acto de "entretenimiento sanguinario" que pone en cuestión las políticas de protección animal en Mallorca.
Este evento se desarrolla en un contexto en el que las administraciones públicas, como el Consell de Mallorca, han implementado medidas de control de especies como las palomas y tudons, debido a los daños que pueden ocasionar en cultivos y en zonas urbanas. La discrepancia entre estos controles y la celebración de actividades que involucran disparos contra animales vivos refleja una tensión en las políticas de gestión de especies y protección animal en la isla.
Desde Progreso en Verde, se ha pedido transparencia sobre los protocolos que se aplican en la jornada, incluyendo el destino de los animales heridos, las cifras de palomas heridas o fallecidas y las responsabilidades en caso de que animales escapen o resulten dañados. La organización también ha cuestionado la coherencia de las instituciones en su gestión de especies, en un momento en que se promueven medidas restrictivas para mantener el equilibrio ecológico y urbanístico.
La polémica revela un conflicto político y social en torno a las tradiciones y actividades recreativas en Mallorca. Mientras algunas instituciones defienden estas prácticas como parte de la cultura local, otras, como Progreso en Verde, abogan por una mayor protección de los animales y un enfoque más ético en la regulación de actividades que los involucran.
De cara al futuro, la situación podría impulsar cambios en la normativa municipal y autonómica, promoviendo un mayor control sobre eventos que utilizan animales vivos. El debate refleja una tendencia creciente en la sociedad balear hacia la protección animal y la revisión de tradiciones que se consideran incompatibles con los principios éticos actuales.
En un contexto político en el que la protección del medio ambiente y los derechos de los animales adquieren cada vez mayor relevancia, la gestión de estas actividades será un tema de interés en las agendas institucionales. La resolución de estos conflictos podría marcar un precedente en la regulación de prácticas tradicionales en Mallorca y en el resto de las Islas Baleares.