Desarticulada en Toledo una banda que robó en 18 casas de Mallorca con un botín de medio millón de euros
Cinco detenidos en Toledo por robar en 18 casas de Mallorca en verano. Incautados objetos por valor de medio millón de euros; la investigación sigue abierta.
La Guardia Civil ha desarticulado una banda radicada en Toledo, cuyos cinco miembros han sido detenidos por presuntamente robar objetos valorados en medio millón de euros en 18 viviendas de Mallorca durante los meses de verano. Un juzgado de Illescas ha decretado la prisión provisional para cuatro de ellos como presuntos autores de varios delitos de robo con fuerza.
La operación, bautizada como 'Pícaros Bal', ha sido desarrollada por agentes de Baleares, Toledo, Sevilla y León. Se saldó con cuatro registros domiciliarios en las localidades toledanas de Yuncos, Teles y Cedillo del Condado, donde fueron localizados los cinco sospechosos, cuatro hombres y una mujer, todos de nacionalidad española, según informó la Zona de la Guardia Civil en Baleares.
Entre los efectos intervenidos figuran cuatro armas de fuego, 1.200 plantas de marihuana, 2.500 perfumes, seis vehículos de alta gama, sistemas de balizamiento y ropa utilizada en los robos. Los investigadores también hallaron bolsos, maletas, cinturones, joyas y 15.000 euros en efectivo, presuntamente sustraídos en domicilios de Mallorca. Parte de estos objetos ya han sido reconocidos por sus propietarios.
Según el portavoz de la Guardia Civil en Baleares, Paco Molina, la pieza de mayor valor es una cruz de diamantes de unos ocho centímetros, tasada entre 200.000 y 300.000 euros. La Guardia Civil sospecha que parte del botín podría haberse invertido en empresas o inmuebles, extremo que los investigadores analizarán en los próximos meses.
Las pesquisas se iniciaron en verano, cuando el Grupo de Delitos contra el Patrimonio detectó un fuerte aumento de robos en viviendas de Calvià, concretamente en Santa Ponça, Sol de Mallorca y Costa d'en Blanes, durante junio, julio y agosto. Los agentes concluyeron que todos los hechos eran obra de la misma banda, que contaba con la colaboración de 'lanzas chilenos', especializados en robos en domicilios y con antecedentes similares a nivel internacional.
Según explicó Molina, los sospechosos viajaban puntualmente a Mallorca, falsificaban documentación y aprovechaban la gran afluencia de visitantes para pasar desapercibidos. Vigilaban a las víctimas, muchas de ellas extranjeras, mediante el rastreo de la geolocalización de sus vehículos, y vigilaban previamente los domicilios para actuar a última hora de la tarde, en ausencia de los moradores.
La investigación permanece abierta, ya que no se descarta que la banda esté relacionada con otros robos cometidos en más zonas de Mallorca y la Península.