PALMA, 9 de enero. La comunidad autónoma de Baleares ha terminado el año 2023 con un superávit del 0,35% sobre su Producto Interno Bruto (PIB), tal como se ha informado en el último reporte de cuentas generales de la Sindicatura de Comptes. Este informe abarca el desempeño económico de Baleares durante el pasado ejercicio y ha sido presentado por el síndico mayor, Joan Rosselló.
En declaraciones a la prensa, Rosselló ha expresado una evaluación "positiva" de la salud financiera de la región, aunque no ha ocultado que existen "excepciones" que merecen atención. Estas advertencias se centran en ciertos aspectos contables que han persistido a lo largo de más de una década, particularmente en lo que respecta a las provisiones que la comunidad ha establecido para afrontar litigios pendientes.
El síndico ha señalado que la Sindicatura considera necesario aumentar la cantidad que se está reservando actualmente para estos litigios, destacando que la situación podría tener implicaciones más significativas en comparación con la provisión actual. Además, ha indicado que una preocupación recurrente cada año es el gasto del Servicio de Salud, que ronda los 200 millones de euros anuales sin el respaldo de un presupuesto formal. Aunque este monto se ha vuelto menos significativo con el incremento general del presupuesto del Servicio de Salud, Rosselló ha advertido sobre los riesgos de una posible mala gestión por la falta de cobertura adecuada.
Pese a estas preocupaciones, Rosselló ha enfatizado que, desde 2020, la situación económica en Baleares ha mostrado signos de fortaleza. Para 2023, el superávit del 0,35% es un resultado notable, especialmente considerando que la comunidad estuvo en riesgo de registrar un déficit del 0,3%. También ha subrayado que el endeudamiento ha disminuido en aproximadamente 290 millones de euros durante el mismo ejercicio, lo que representa una carga financiera menos pesada.
Sin embargo, el síndico ha lamentado que Baleares no ha logrado cumplir con la conocida regla de gasto, que establece que el crecimiento del gasto público debería alinearse con el crecimiento del PIB. Rosselló ha indicado que, en la comunidad, este gasto se incrementó un 10% en 2023, muy por encima de lo que se permitiría, que debería oscilar entre el 2,9% y el 3%.
Es importante señalar que, a pesar de que las restricciones fiscales no se aplicaron durante 2023, ni en los años anteriores, Rosselló ha afirmado que Baleares ha cumplido todas las normativas, salvo la de gasto. Sin embargo, ha resaltado que un aumento en los gastos superiores al crecimiento del PIB podría generar "tensiones" financieras en el futuro, especialmente en partidas fundamentales, como el gasto en personal.
Específicamente, ha indicado que en el Servicio de Salud, casi la mitad del presupuesto está destinado a salarios, y en la comunidad autónoma este gasto representa aproximadamente el 29%. Rosselló ha advertido que si el gasto en personal sigue en ascenso, esto podría afectar de manera negativa a otras áreas, aunque hasta el momento no se ha llegado a tal situación. Para los años 2024 y 2025, se prevé que esta partida continúe en aumento, mientras que los ingresos empiezan a estabilizarse, aunque el año 2024 también cerró con un superávit. El panorama para el cierre de 2025 aún es incierto, ya que el informe de cuentas para ese ejercicio fue hecho hace apenas unas semanas.
(Se espera información adicional en breve)
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