Crónica Baleares.

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Tragedia en el mundo ecuestre: Empresa de transporte de animales condenada tras caballo de competición fallecer en trágico ataque

Tragedia en el mundo ecuestre: Empresa de transporte de animales condenada tras caballo de competición fallecer en trágico ataque

Una empresa de transporte de animales ha sido condenada por un Juzgado de Palma a indemnizar a la propietaria de un caballo de competición que tuvo que ser sacrificado. El caballo fue atacado por otro equino mientras se encontraba bajo la custodia de la transportista. La sentencia obliga a la empresa a pagar una compensación de 15.840 euros más intereses.

Los hechos ocurrieron en 2021. El caballo, un ejemplar de nueve años de edad de la raza 'american quarter', fue dejado suelto junto a otro caballo en un corral por el conductor del camión de transporte. Durante el incidente, el caballo sufrió una fractura de tibia debido a una coz del otro animal.

La veterinaria determinó que la lesión era grave y que el resultado de una intervención era incierto debido al riesgo de infección. Por lo tanto, se recomendó el sacrificio del caballo, lo que significa que no podría volver a competir en el futuro.

La propietaria del caballo y la empresa de transporte habían acordado verbalmente los términos del contrato. Sin embargo, surgieron discrepancias sobre el lugar de entrega. La propietaria afirmaba que debía llevarse a su finca en Palma, mientras que la empresa sostenía que debía ser entregado en su finca en Costitx y que la propietaria se encargaría de recogerlo.

En la fecha acordada, el caballo no fue entregado ni recogido. La propietaria sostuvo que la empresa informó de su incapacidad para realizar la entrega debido a otros compromisos, mientras que la empresa afirmaba que fue la propietaria quien decidió dejar al caballo en la finca de la compañía.

En el juicio, una testigo confirmó que su caballo fue entregado en su finca el día después de lo acordado, sin que ella tuviera que ir a recogerlo. La testigo y la propietaria coincidieron en que la transportista debía entregar cada caballo en la finca del propietario.

El conductor del camión admitió que dejó a los dos caballos sueltos en el mismo corral, justificándolo por el tiempo que habían pasado atados durante el transporte y su creencia de que se conocían y no presentaban peligro.

En base a los hechos expuestos, el Juzgado consideró que no había motivos para eximir de responsabilidad a la empresa de transporte. La juez señaló que el caballo seguía estando bajo la custodia y responsabilidad de la empresa, incluso si se consideraba que el lugar de entrega era la finca de la compañía. Además, la juez argumentó que el contrato de transporte no se había completado ya que el caballo no se había entregado. Incluso en el caso de que la propietaria se retrasara en recoger al caballo, esto solo habría dado lugar a gastos adicionales por alojamiento, pero no justificaría dejar a dos animales sueltos en el mismo corral.