Crónica Baleares.

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Hombre británico confiesa que la alerta de bomba en avión con destino a Menorca fue una broma

Hombre británico confiesa que la alerta de bomba en avión con destino a Menorca fue una broma

El joven británico que ha sido juzgado este lunes por la Audiencia Nacional por alertar falsamente de una amenaza de bomba en un avión ha admitido los hechos pero ha argumentado que se trataba de una broma inofensiva realizada en un grupo privado de la red social Snapchat.

Aditya Verma, acusado de desórdenes públicos, se enfrenta a una multa de 22.500 euros y una indemnización de casi 95.000 euros para el Ministerio de Defensa por los gastos del despliegue de un caza para escoltar el vuelo. El acusado asegura que el comentario estaba destinado únicamente a sus amigos y en ningún momento pretendía asustar a los pasajeros. Además, argumenta que la broma se originó en el contexto de una celebración después de un período de exámenes estresantes.

Según la Fiscalía, el mensaje fue detectado por los servicios de seguridad británicos cuando el avión sobrevolaba el espacio aéreo francés, quienes alertaron a las autoridades españolas. Como resultado, se envió un Eurofighter para acompañar el vuelo hasta su aterrizaje en Menorca, donde el joven fue detenido.

En su defensa, el acusado afirma que pensaba que la presencia del caza estaba relacionada con el conflicto en Rusia y Ucrania, y que el comandante del vuelo explicó a los pasajeros que se trataba de un error de comunicación y que los cazas dejarían de seguirlos.

Los peritos de la Guardia Civil declararon que no encontraron ninguna evidencia de radicalismo o intención de causar una explosión en el dispositivo del acusado. También señalaron que solo analizaron el teléfono del joven y desconocen cómo se hizo público el mensaje, aunque sugieren que alguien del grupo privado lo compartió con terceros.

La Fiscalía argumenta que la broma fue una simulación y que el acusado sabía lo que estaba haciendo. Por otro lado, la defensa sostiene que la multa exigida y los gastos relacionados con el despliegue del caza deben ser responsabilidad del Gobierno británico por violar la privacidad de su cliente.