PALMA, 13 de enero.
El gobierno de las Islas Baleares se presentará a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) con una actitud crítica, aunque con la intención de incluir sus solicitudes en el nuevo modelo de financiación autonómica que expuso el Gobierno la semana pasada.
La cita, programada para este miércoles a las 10:30 horas en el Ministerio de Hacienda, contará con la participación del conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa. La propuesta tendrá que obtener el visto bueno del Congreso de los Diputados más adelante.
Tras conocer la iniciativa del Ejecutivo, Costa mostró su disposición a dialogar sobre sus demandas, pero marcó una “línea roja” al referirse a la posible implementación de límites que la ministra María Jesús Montero denomina como dumping fiscal.
“Estamos dispuestos a llegar a acuerdos, pero si el aumento de impuestos —sobre todo el de Sucesiones y Donaciones— está en la mesa, no hay nada que discutir”, declaró el conseller en una rueda de prensa posterior a la reunión del Consell de Govern el pasado viernes.
El vicepresidente primero expresó su expectativa de que Baleares tendría una postura “radicalmente” opuesta a lo propuesto en el CPFF. Este martes, la presidenta regional, Marga Prohens, cuestionó la voluntad del Gobierno de entablar negociaciones con comunidades autónomas, a excepción de Cataluña.
“Veremos si es una verdadera puerta al diálogo o si simplemente presentarán una propuesta ya establecida donde todas las comunidades, salvo Cataluña, seremos solo figurantes”, indicó Prohens.
La presidenta regional además comentó que la imagen del presidente Pedro Sánchez junto al “indultado” Oriol Junqueras, líder de ERC, sugiere el verdadero trasfondo del acuerdo de financiación.
Prohens sostuvo que el actual modelo de financiación, obsoleto hace más de diez años, resulta “perjudicial” para Baleares, y catalogó el nuevo planteamiento del Gobierno como “un insulto”, ya que ignora las demandas específicas de la comunidad.
Entre sus preocupaciones, la presidenta lamentó que el criterio de insularidad pierda relevancia, que no se considere el aumento demográfico o la población flotante y que se quebrante el principio de ordinalidad.
“Yo hablo sin ningún complejo en comparación con otras comunidades. No queremos ser más que nadie, pero tampoco menos que otros. Esta propuesta, negociada unilateralmente, favorece al independentismo y solo deja a Baleares con las sobras. No lo permitiré”, enfatizó.
La nueva propuesta de financiación autonómica elaborada por el Gobierno podría incrementar en 412 millones de euros anuales los recursos que recibe Baleares bajo el sistema vigente.
De acuerdo con lo que indicó el delegado del Gobierno en las Islas, Alfonso Rodríguez, el archipiélago se situaría por encima de la media en financiación por habitante ajustado y se beneficiaría de criterios relacionados con la insularidad y los costes fijos.
Rodríguez añadió que la nueva propuesta reconoce la singularidad de Baleares al incluir el nuevo mecanismo IVA PYMES, destinado a apoyar el tejido productivo local y reconocer el esfuerzo de la comunidad en el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, además de contar con recursos del nuevo fondo climático.
“Estos 412 millones adicionales en el año 2027 pueden traducirse en muchas nuevas viviendas públicas y en mejoras significativas en las listas de espera sanitaria. Eso es lo que el Gobierno de España desea que logren las comunidades Autónomas”, defendió Rodríguez.
La propuesta también provocó reacciones entre los sectores de izquierda. La vicesecretaria general del PSIB, Rosario Sánchez, instó al Gobierno regional a revisarla “sin demagogia” para aprovechar lo que ella considera “una oportunidad única”.
“Son 412 millones de euros para mejorar los servicios públicos como salud, educación y atención a la dependencia. Esto se traduce en, por ejemplo, 60 nuevos institutos o su equivalente en centros de salud”, destacó.
La presidenta del Congreso y secretaria general de los socialistas baleares, Francina Armengol, coincidió en que la propuesta representa “una gran oportunidad” para los ciudadanos de Baleares.
“Más ingresos implican mayor capacidad para atender los problemas estructurales de la población de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera”, subrayó en sus redes sociales.
MÉS per Mallorca también celebró el avance hacia la reforma del sistema de financiación, pero objetó que la propuesta del Gobierno es “insuficiente” para las Islas Baleares.
“Finalmente se comienza a abordar un modelo completamente anticuado que ha privado a las comunidades autónomas de los recursos necesarios para mantener el Estado del bienestar”, afirmó el diputado ecosoberanista en el Congreso, Vicenç Vidal.
El coordinador general del partido, Lluís Apesteguia, enfatizó que la propuesta no refleja adecuadamente la contribución del archipiélago a la financiación común. “Si somos de los primeros en aportar, no podemos seguir siendo de los últimos en recibir”, sentenció.
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